San Juan Apocaleta



Difundid Señor, benignamente vuestra luz sobre toda la Iglesia, para que, adoctrinada por vuestro Santo Apóstol y evangelista San Juan, podamos alcanzar los bienes Eternos, te lo pedimos por el Mismo. JesuCristo Nuestro Señor, Tu Hijo, que contigo Vive y Reina en unidad del Espíritu Santo, Siendo DIOS por los Siglos de los siglos.












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"Sancte Pio Decime" Gloriose Patrone, ora pro nobis.





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viernes, 19 de julio de 2013

¿QUE PASARÍA? ... (RESPUESTA ABIERTA A DOÑA LUZ DE GIJON)


¿Qué pasaría?...

(Se consignan solo las respuestas)
(Información agregada en 19/07/13)
Te reenvió Cara Luz:


Con motivo de una epístola internacional,  haciendo cuestionamientos específicos,  en  torno al grave problema  que envuelve al ya de por si escaso Orbe católico en nuestro tiempo,  en lo general,  y  en lo particular específicamente  en lo  que hace a  una  Muy  tardía,  consagración de Rusia al inmaculado corazón de la  Santísima Virgen María,  (entrada explicativa de la  consagración en 1957),  o una hipotética conversión  de  el  "abispo"    wiliamson,  o  del no  menos  italo-argentino que  bergoglio,  Juan carlos Ceriani,  con  todas  sus  consecuencias,  me  permito responder a....

1.-  Hoy  es  demasiado tarde, para  las  miles  de almas que han sido  arrojadas  al infierno, pudieran rescatarse  del abismo,  por consecuencia de la no consagración mencionada.


2.-  Hoy  es  demasiado  tarde,  para  quien  por la  abrumadora  evidencia,  se constituyo, por lo menos  desde  al  pasado año  2003,  en  el contenedor de la  resistencia.  (williamson)

3.-  Ya  es  demasiado tarde para  que las almas (aun bien intencionadas),  de  algunos  sacerdotes bien ordenados,  que  dejaron de  ser  vírgenes  se vuelvan  a levantar ( Y LOS QUE CAIGAN  NO SE LEVANTARAN)  tras  haber estado mucho tiempo coqueteando con el acuerdismo,  y  hoy  con  la  falsa resistencia anti evangélica y anti apocalíptica.

4.-  Hoy  es  demasiado  tarde, para  que las  almas  de hombres  indecisos  y  dubitativos,  que hubieron podido  racionalmente definirse  en la  verdadera  resistencia,  (justo  como  ocurrió en el los espacios  de interlocución del blog otrora  católico,  hoy  radio  ceriandad):

Las  casualidades  no  existen,  existe  eso  si la  ley de causa efecto, y no es  más  que  causalidad,  que justo cuando  denunciamos  la posibilidad  de  que  J.C.  Ceriani,  se hubiere  colado  a la  radio comentada,  literalmente  quitándole el lugar al R. P. Basilio Méramo,   y  sembrando herética cizaña,  como  ha  sido  amplia y plenamente  demostrado,  al  día siguiente,   recibiéramos  un correo  electrónico,  de  Williamson,  solicitándonos,  que removiéramos  esa  publicación,  después  de  casi  seis  meses  de  no  respondernos  como lo  hacía  con determinada frecuencia. y  que hasta  la fecha  tampoco  ha  vuelto  a  hacer.

No hace  falta  mucho  querida  hermana, para darse  cuenta  de la  herejía  en la que hizo caer  a los estultos  manejadores de  la radio,  cada  vez  mas  flacos  en  conocimiento,  y  en   otras cosas,   por ejemplo, hace pocos años Junio lo declaraban al unísono con la Iglesia como EL MES DEL SAGRADO CORAZON,   últimamente,  lo "DECLARAN  EL  MES DEL PERRO"   y con  cada  vez  menos  capacidad  de  entender,  que en la  Santa  Misa  de  la Iglesia  católica,  Nuestro Señor Jesucristo,  se vuelve  a hacer presente  en los altares, en  el mismo estado de muerte;     que  malzano radiofónicamente  dice que es aparente,  faisán no entiende,  y  ambos tercamente quieren que no sea posible,  aduciendo,  que no puede  volver  a  Morir,  SIN CAPACIDAD PARA ENTENDER,  QUE NO TIENE  QUE  VOLVER  A  MORIR,  ES  EL MISMO  SACRIFICO  DEL  CALVARIO,  no  otro,  no  uno  nuevo,  no  uno  distinto,  al igual  que las  llagas  presentadas  al  Dídimo,  No  con  dolor,  no  unas  nuevas,  no unas  distintas, LAS MISMAS  DEL  SANTO CALVARIO  vueltas  a presentar,  y  que  hemos mencionado,  desde  poco  después  de  que  llegara  ceriani,  (tal  vez,  desde  que decían,  que nos  seguían a  nosotros  en  el  asunto del acuerdismo, porque no sabían  nada);  y mucho antes  de  que  Ceriani,  llegara  "NO EXPULSADO"  , como  los verdaderos resistentes  de la  neo-frater,   que dicho sea de paso, "causalmente"   también los  tiene controlados,   y para  hincarles   una idea  herética,  de la que él, muy  hábilmente  se  eximió,  con su correspondiente premio  del  cielo,  consistente en  su  herejía  de los sacramentos parciales,  misma  que  comentas  en  tu misiva genérica y  que   en  aras de que  no queden  dudas,  te  ilustro con un ejemplo práctico; no sin antes expresar mi "cuasi tranquilidad" con la oportuna ayuda e intervención del tal Mosko que esperamos que si le entienda a la "MEDIATOR DEI", aunque  su traductor de latín,  no  funciona  muy  bien  con la expresión "
significatur atque" que  implica lo que la Iglesia de siempre  señala  en cuanto a la significación,  y no  a la  simbología  Luterana  (Los sacramentos, producen la  gracia que significan,  Los símbolos luteranos,  son  subjetivos)  Así   mismo el real significado de la palabra  Memorial  que significa,  traer  de la memoria y hacer presente, como cuando haces presente de una calculadora,  una  suma,  entre dos cifras, y "Haces presente el resultado, al oprimir la tecla "Igual",  y  no la  vaya  a  confundir  también  él,   como  el pobrecito  de  RECARDO MALZANO con  un  recordatorio (Memento);  sistema  estulto, que aplica  con google a la palabra portuguesa "pulha" y que dicho sea de paso, aunque sé que no eres tonta, significa "PUJA" o "Contienda" y  no te vayas a dar por ofendida,  como  hizo  el  Mosko  de  marras,  para posteriormente cambiara  su publicación original,  en la  que percibía insultos del Buen Eduardo,  y  ahora  nada más  se  siente  "presbiperro"  sin  tener la  capacidad  de  dilucidar, que  aquella,  es un  epístola  dirigida  con  inmerecido respeto  al  Hereje Ceriani,  y/o  SR.  o  sea  a  Faisán  Vascas,  últimamente  conocido  como  "El flaco  ridículo raya nombres" .

  Con  todo,  y  si  el voraz neo-meólogo  de  radio  ceriandad,  la  voz de la  defección  metódica,  transmitiendo  desde  el  97.7  del  acuerdo, y en acuerdo con los amigos del acuerdo,    Sea  honesto mentalmente y se meta  a  estudiar el particular  que  dio comienzo  desde las  heréticas  publicaciones  incoadas  por  Cerdiani, cuando vinculaba  a la palabra  escatológica,  a  un  Santísimo  Nombre,  o  en  sus  dislates  de  creencia,   o  sus  estúpidas explicaciones y ejemplos del Misterio de la Santísima Trinidad,  y  sobre  todo,  el que dio el banderazo que nos arranco el "NULA PARTEM HABEMUS", en  su  comentario, en donde  señala,  que la  muerte  de  Nuestro señor Jesucristo en los altares,  es  aparente,  y las intervenciones, desde  entonces,  que  tuvimos  en  el mismo  herético "post"  y  en  este  "Blog",  sin dejar  de lado,  la posibilidad,  de que  también  hubiera sido  modificado  o  removido,  que  empero,  por gracia de  DIOS  guardamos  completo en texto  e  imágenes,  y  así  se  pueda  adentrar  en  el  fondo  de las  dos  herejías,  y  a  caso,  con  virilidad,  señalárselas  a  Malzano  y  a Faisán,  y  si  el coco  no le  da,  que  consulte  a  un  sacerdote, (el único  que conozco, con  25 años  de  estudios en Teología  Reverendo Padre  Basilio Méramo),  en caso  contrario,  no  estaría  más  que  sirviendo  al  señor  de los  MOSKOS,  y  a radio  Ceriandad  de  manera  obsecuente,  en  fin, continuamos:

Ahora  bien;

Si tenemos  un  sacerdote,  bien  ordenado y con intención de realizar una  consagración,  y  este  a  su  vez, tiene  las  especies y  pronuncia   la  formula  sobre  ambas  especies,   haremos  incluso,  el  acto  de  adoración  en  la  elevación   mayor  de  ambas  especies,  todo aparentemente perfecto,  el celebrante  realiza la comixtio,  el confiteor,  sume  "la Sagrada eucaristía",   (el pueblo en  adoración y cantando  devotamente  el  "Tantum Ergo")  y  a  renglón  seguido el  celebrante  al  sumir el contenido en el cáliz,  se percata  de  que  hay  vinagre,  solo por  el  sabor.

 Ceriani  dice,  que  hay  consagración  en  la especie del pan,  y  todo  entero  DIOS en el por concomitancia,  La  iglesia  de  siempre,  dice  que no  hay  sacramento,  ni transubstanciación ni  nada, ( cabe  mencionar que tampoco idolatría de parte del pueblo),  y  en  ese  justo  momento,  se  debe  repetir  absolutamente  todo el sacramento,  con las  especies  correctas.    A  Guisa  de  ejemplo  en  la última  publicación  al respecto,  en  donde  Ceriani manipula  al  Mismo  santo  Tomás  de  Aquino, sin haber pronunciado la formula completa.

 

Una cosa es que después de celebrado el Santísimo Sacramento del Altar se pueda hablar retóricamente de que, desde que estaba hecha la consagración, sobre la especie del pan, había presencia real y otra muy distinta es que pretenda manipular al Dr. Angélico quien NO DICE que exista tal consagración, SIN NECESIDAD DE TERMINAR HASTA EL MYSTERIUM FIDEI que impone el Santo Concilio de Trento.

 

Lo  intentamos  explicar oportunamente en la publicación en la que está la grabación del audio respectivo,  sin embargo como siempre, las  analogías  son más  asequibles  y  bueno esto básicamente puede deberse a que el otrora teólogo de la Reja, e  hijo de los "abispos" acuerdistas y para resistentes, tampoco llegan ni a los 30 años de estudios en lógica, filosofía, apologética, teología-dogmática y mucho menos teología, esto es que ninguno de los 5 aludidos, ha sostenido seriamente esos estudios, y en lo que hace a malzano y faisán, mejor ni comentamos;  La verdadera primera hora de la verdadera resistencia, comenzó en México en 1957 cuando el "abispo" masón Sergio Mendez Ateo del Rio presentó en México, en el seminario conciliar de Cuernavaca, en el estado mexicano de Morelos sus ideas revolucionarias, entre otras cosas intentando voltear altares, quitando Santos, e incoando anibale bugnini con mariachis (primer gran terremoto de la ciudad de México 1957)  mucho antes de que se convocara al vatidillo segundo incluso.

Así pues, Ceriani con esta  herejía  en la que incurrió  de  manera  formal,  publica y pertinaz,  obviamente  los  frutos  no se  han  hecho  esperar,  ya  que  con  sus flamantes  intervenciones  y  sus exégesis  de  "Francisco-tilla"   el  presbítero de marras,  logró  convencer  a  radio  Ceriandad,  quienes  comulgan  con  radio acuerdismo convicción  y  ahora  son radio "convidad"  porque ya encontró la forma, de que menos por más de como resultado MAS    (-) (+) =  + ;   pretende Fabián que el amigo de su enemigo acuerdista felón, también sea amigo del cada vez más extraviado Faisán (que se conviden entre ellos,  DIOS se apiade del estúpido de mi compadre):

Y  como  bien  saben por aquella  hermosa península,  los  comentarios apologéticos,  fueron  eliminados,  la  verdadera  resistencia  no pudo  ser  difundida  y las consecuencias,  las tendremos de frente en nuestros juicios particulares y en el universal,    pero  no  se  te olvide, que "DE LOS QUE CAIGAN NINGUNO SE LEVANTARA"  Así pues,  si   DIOS les diera oportunidad  de  enmendarse y corregir  ¿cómo  harían para evitar  que  no hayan  caído los que cayeron y que pudieron haber seguido   vírgenes?

Cuando una  doncella  después de haber yacido con el Novio, verdaderamente  se contrista y pretende realmente  enmendar su vida,  DIOS  la perdona,   empero,  ni le regresa  la virginidad,  ni le  retrotrae  al  bebe  engendrado.

del punto 5  de tu carta,  te  explico:

No puede ser mi señor Felon,  Ni  Wiiliamson,  ni ningún  enemigo del único y verdadero  DIOS,  al  igual que con los presbíteros  herejes  o  fornicadores apocalípticos,  serán padre de  sus  hijos y  de  sus frutos,  pero  no  de los Cristianos.

del   punto  6.  OK,  Lo publicamos  tal  cual.

del   punto  7.  sabes que cuentan con ello,  y te recuerdo que el  "último recurso que el cielo  da  al  hombre se compone de 15 misterios",  y  que EN PORTUGAL SE CONSERVARA EL DOGMA DE LA  FE,   ojo,  no  Dijo  la  Fe,  dijo  el  Dogma de la Fe, lo que se debe creer  y por último,  Portus  Calos,  el puerto  hermoso,  ES  ELLA  MISMA,  en  su  devoción,  en  su filial  amor,  en su disposición  (HACED LO QUE JESUS OS DICE)  ahí está el dogma de la Fe,  como  venimos diciendo poco antes de la muerte  de  jp2,  es la crucifixión de la iglesia y solo estarían presentes  San Juan  Y ella,  Apocalipsis  y  verdadera  devoción  Mariana.

Cuídate que DIOS  te bendiga mucho y siempre.

SEA PARA GLORIA DE DIOS.

 

domingo, 14 de julio de 2013

OCTAVO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Amados hermanos en nuestro Señor Jesucristo:
Se nos muestra hoy en el evangelio al mayordomo infiel. Parábola que no deja de presentar cierta dificultad. Por un lado –aparentemente– hay una acción mala y sin embargo, nuestro Señor alaba esa perspicacia del administrador desleal. A primera vista podríamos pensar que se trata de un robo, de una falsificación que hace el trabajador hipócrita al rebajar la cuenta y estaríamos muy mal parados porque sencillamente nuestro Señor no podría alabar algo que fuese en sí malo, con un ejemplo malo, de robo o de falsificación, como desgraciadamente algunos predicadores ligeramente se han aventurado a decir; y por eso el padre Castellani, eminente exegeta, esclarece estos puntos.
Y así otra cosa es que el mayordomo tenga facultad en nombre de su amo, para hacer y deshacer dentro de ciertos límites, como pasa con un administrador de amplias facultades, que se aprovecha abusando, estira un poco más la manga y así se beneficia. Era lo que hacía este mayordomo, que sin robar, sin falsificar, aprovechaba, como aquel que parte y reparte se queda con alguna parte. Pudo de esta manera condonar parcialmente su deuda, porque si no, no sería válida esa escritura, ese papel, si no hubiera tenido esa facultad. La cuestión está en que lo hizo no en beneficio de su amo, sino para el suyo propio, para granjearse la amistad cuando no tuviera ya aquel trabajo. Por eso alaba nuestro Señor la sagacidad de ese mayordomo infiel, en el sentido que acabo de decir, y lo pone de ejemplo para que los hijos de la luz seamos más perspicaces que los hijos de este mundo, los hijos de las tinieblas.
Vemos cómo nuestro Señor excluye la estulticia, que en lenguaje vulgar es la estupidez. Mucha gente cree que la religión nos vuelve tontos, imbéciles. ¡No señor! La religión nos dignifica, nos cultiva todas las potencias del alma, entre ellas la inteligencia, y tanto es así que hay un don de inteligencia, un don de sabiduría, un don de ciencia. Lejos entonces de la religión y de la Iglesia esa santa bobería, esa estupidez que no es característica de la sabiduría divina ni de la de la Iglesia, ni de la sabiduría de los santos.
Otra cosa es la mansedumbre, la bondad, la paciencia, pero un santo jamás será un tonto, un bobo o estúpido, un estulto. En eso quieren convertir la religión los enemigos, Satanás. El católico no es un castrado espiritual, que no ve, que no oye, ¡No señor! Tiene la luz de la fe y los dones del Espíritu Santo, para que combata al mal y sea más sagaz, más perspicaz que los hombres de este mundo en sus negocios. Y es una vergüenza que esto suceda. Pero nuestro Señor sabía que iba a pasar y por eso nos pone el ejemplo, para que no nos dejemos sacar ventajas.
¿Cómo es posible que el avaro piense y gaste más su tiempo contando las monedas de su negocio que nosotros, por lo menos lo mismo, en los negocios y en las cosas de Dios? Le pone mucho más amor el hombre de este mundo a sus negocios, en los que tiene puestas la fe y su esperanza, que el católico en Dios y en la Iglesia. Nuestro Señor nos advierte, para que tengamos, por lo menos, esa misma sagacidad e intuición, y así poder defender el patrimonio divino de la Iglesia y la fe contra los enemigos, contra todo aquello que ataca a la Iglesia. Lo vemos hoy de una manera más evidente; faltan esos hombres sagaces que defiendan a la santa madre Iglesia para no dejarnos aventajar por el enemigo que está muy bien organizado y muy bien guiado, porque hay una gran inteligencia en los misterios del mal, y esa gran inteligencia es la de Satanás, la de Lucifer, uno de los ángeles más poderosos y brillantes que había creado Dios, y que le dio la espalda por puro orgullo.
Y si la Iglesia y la santa religión están en situación tan calamitosa, no es tanto por la culpa del maligno, de los malos hombres de este mundo, sino por la culpa de aquellos que nos decimos católicos y que no tenemos esa inteligencia, esa agudeza para defendernos de los malos, para defendernos del mal. Es una actitud que claudica, es como el cuerpo que no tiene vigor para repeler el virus, la enfermedad, y toda enfermedad hace mella en el cuerpo que no es vigoroso; entonces, si el mal entra en la Iglesia es por la falta de fuerza de sus miembros, de ingenio, de inteligencia, de espíritu de combate, y éste ha sido viciado por el pecado del liberalismo; por eso San Ezequiel Moreno Díaz, patrono de este Priorato, hizo escribir en el sarcófago ese epitafio magnífico con letras grandes, para que quedara definido cuál era el problema: “El liberalismo es pecado”.
Y ese liberalismo es el que nos hace claudicar, no ver enemigos, no ver el mal que nos quita la energía de combatir como un organismo sano y nos hace tolerantes, pacifistas, para que así el virus encuentre facilidad en destruir el organismo; eso pasa en la Iglesia. Y todo aquel que de algún modo lo combate es automáticamente puesto en un rincón, desechado; por eso hoy abundan en la Iglesia esos obispos y cardenales tolerantes, pacíficos, sin espíritu de combate por la verdad y el amor a la santa Iglesia.
Entonces, no es de extrañar que estemos en esta situación, con la religión en flagrante decadencia; pero Dios permite todo eso para mostrar que aun así su Iglesia es divina, aunque sufra acrisolada, como el oro en el fuego, para que se purifique. Permite que haya esa angostura, esa estrechez que nos toca sufrir si somos fieles y perseverantes en nuestro Señor y en la santa Iglesia, en la Iglesia católica, apostólica y romana, aunque de Roma nos vengan hoy la herejía y el error por vía de autoridad.
Ese es el gran misterio de iniquidad anunciado mil y una veces por tantas profecías, por nuestra Señora en La Salette, en Fátima, en Siracusa, donde no hizo más que llorar, llorar y llorar. ¿Y cuándo una madre llora sin parar, sin decir palabra? Cuando ve el estado infeliz de sus queridos hijos; pues bien, ese estado triste fue el que Ella manifestó con un llanto incesante durante tres o cuatro largos días, en 1953, durante el pontificado del papa Pío XII. ¿Y qué no diría hoy cuando ya han pasado cincuenta años y la cosa es mucho más grave? Debemos por eso ser sagaces también en las cosas de Dios, como por lo menos lo son los hombres con los asuntos de este mundo. Esa es una parte de la moraleja de esta parábola que encontramos en el evangelio de hoy.
La otra parte es que ese dinero inicuo, no robado, no ha sido obtenido según la moral, porque yo puedo hacer que un objeto sea mío, pero de un modo moralmente aceptable. Cuánta gente hace dinero con trabajos que hacen daño, como lo puede hacer un farmacéutico vendiendo drogas abortivas, o como lo puede hacer una gran empresa haciendo películas malas; no está robando, pero sí está obteniendo un dinero, aunque propio, mal habido, dinero inicuo, de iniquidad. El dinero ganado con la prostitución, clásico ejemplo del dinero mal habido. Sin embargo, no es robado, le pertenece en justicia a la persona, por eso no debe reintegrarlo. ¿Qué hacer con ese dinero? Granjearme el favor de Dios haciendo limosna con él, porque si fuera dinero hurtado debería restituirlo en justicia a su legítimo dueño y si no lo puedo hacer para no delatarme, sí debo darlo de limosna a los pobres, pero eso es otra tema.
Lo que quiere decir nuestro Señor es que con todo ese dinero mal habido, si nos arrepentimos de haberlo obtenido de un modo inmoral y si hacemos limosna con él, nos ganamos el cielo. Qué esperanza se nos abre ante un mundo que no hace más que pensar en ganar dinero sin importar de qué manera. Y así, entonces, tenemos la segunda parte que nos ofrece nuestro Señor, para que con ese dinero mal habido, una vez arrepentidos, aunque nos pertenezca, se nos abran las puertas del cielo si lo empleamos bien dándolo al necesitado.
Esa es la enseñanza que nuestro Señor nos deja en este pasaje del evangelio de hoy, en esta parábola que nos ayuda a tener más confianza en Dios y a ser más generosos, sabiendo que ese altruismo será retribuido con la gloria del cielo.
Pidámosle a nuestra Señora, la Santísima Virgen María, que tengamos esas disposiciones de corazón, para poder ganarnos el cielo a pesar de los dineros mal habidos y que no nos dejemos aventajar por los hombres de este mundo, que no sean más sagaces en sus negocios que nosotros en defender nuestra santa religión y la santa madre Iglesia. +
P. BASILIO MERAMO
14 de julio de 2002

domingo, 7 de julio de 2013

SÉPTIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS






Amados hermanos en nuestro Señor Jesucristo:

En el Evangelio de hoy vemos la advertencia que nuestro Señor hace a la Iglesia, a sus discípulos y a sus fieles. Advertencia que debe ser criterio de discernimiento para conocer a los verdaderos pastores. Criterio de verdad y de doctrina que hoy es más necesario que nunca, en medio de esta confusión espantosa de orden religioso, teológico y doctrinal con el consiguiente coletazo de derrumbe moral que no es más que la expresión de la corrupción doctrinal y conceptual que hoy impera.

Hay que hacer hincapié en esta advertencia de nuestro Señor, porque desde la Revolución francesa el liberalismo imperante en los corazones no ha hecho más que debilitar la capacidad de reacción y de combate del católico; es como un sida espiritual que destruye el aparato inmunológico del espíritu católico para combatir el error y la herejía. Lo típico del liberalismo es diluir toda capacidad de resistencia y de combate, de verticalidad y de ahí el odio entrañable a todo aquello que sea dogmático y vertical, tajante, porque se quiere vivir en un espíritu de acomodamiento al mundo, configurándose con él; la divisa de San Pablo era “no os configuréis con este siglo”, con este mundo, hacer entonces desaparecer el antagonismo entre el bien y el mal, entre la verdad y el error, ese es el espíritu del cual estamos imbuidos.

La gran diferencia está en querer combatirlo; el liberal propiamente dicho es el que no quiere contender en sí mismo ese espíritu, que es el arma de Satanás para poder así dispersar el rebaño. Ese es el mal que afecta a la jerarquía de hoy, a los pastores; por eso monseñor Lefebvre insistía contra el liberalismo que desgraciadamente aquí en Colombia se convierte en un tema político, y antes de ser un tema político o de partido, es una concepción teológica y filosófica en contra de Dios que reivindica la libertad del hombre ante Dios y ante la Iglesia, ante los principios que limitan al hombre y que por eso tergiversan la libertad. Vemos, por tanto, al hombre de hoy queriendo ser libre sin que nada lo limite en el sentido de restricciones de los apetitos, sean cuales fueran las exigencias; por eso cada uno pretende hacer lo que le dé la gana y no hay principio de autoridad en la sociedad ni en la Iglesia; está destruido.

Y la advertencia de nuestro Señor es que se juzgue al árbol por sus frutos. El mal árbol no puede dar buenos frutos y el bueno no los puede dar malos. Eso nos lo dice para que juzguemos dentro de la misma Iglesia quiénes son los falsos profetas; es una realidad que nuestro Señor quiere poner en evidencia, la prueba que habrá y que hay en la Iglesia por los fingidos pastores. ¿Qué es un profeta dentro del contexto de la Iglesia?, pues un hombre que habla en lugar de Dios y da luz. Y un falso profeta es justamente lo contrario, aquel que usurpa el nombre de Dios no para dar luz sino para confundir y destruir; eso acontece hoy de un modo excepcional, porque lo general es que haya verdaderos profetas, doctores, prelados que defiendan la verdad y a las ovejas y no como el lobo rapaz disfrazado de oveja.

Hasta dónde llega nuestro Señor para que no pequemos de bobería, de estulticia, porque vienen con apariencia de oveja, con la zamarra, es decir que no se presentan como irreligiosos impíos o abominables degenerados, sino como muy piadosos, religiosos, bondadosos, hablándonos en forma halagüeña y fácil para hacer vibrar el corazón sentimental que cada uno tiene y por eso a veces a la gente se le cae la baba por puro sentimentalismo. Por eso nuestro Señor advierte la gran argucia y astucia de ese cinismo terrible, ocultarse bajo la piel de oveja, de cordero, que simbolizan la mansedumbre, sobre todo a la hora del holocausto, de la ofrenda, por eso representa a nuestro Señor inmolado, que se deja sacrificar sin rechistar. Con esa apariencia de Cristo opera el mal. Hay que tenerlo presente en las actuales circunstancias de la Iglesia y de Roma; es un hecho.

Nuestro Señor habla de los frutos, de los hechos y no de las palabras pues éstas se dicen pero son las acciones las que demuestran cuál es el buen y cuál el mal pastor, el buen y el mal prelado. Porque dice Santo Tomás que esos malos pastores, esos falsos profetas son los doctores, los prelados, los obispos, los que tienen prelatura, es decir, un cargo importante en la Iglesia: monseñor, obispo y cardenal. A eso se refiere nuestro Señor, a que habrá obispos y cardenales, prelados que son falsos profetas. Podrían hasta citarse los nombres, pero “ante las circunstancias, abstente”, pues hay gente que se hace una imagen errónea de alguien en particular y aceptan la cuestión en abstracto, pero cuando se les apunta con el dedo afinando la puntería hasta el caso concreto hasta allí se llega, se resiste y se cierra el oído a la verdad buscando aquellos falsos doctores que dicen cosas halagüeñas, como la sirena que susurra al oído.

Es muy distinta la actitud católica y piadosa. Se trata de una santa intransigencia, santa intolerancia del organismo sano que rechaza los virus deletéreos de la enfermedad; sólo en un organismo viciado, corrompido, hace mella la enfermedad, porque no la resiste, no la combate, no la expulsa. Ya decía Menéndez y Pelayo que la intolerancia era lo propio del católico sano y es justamente el liberalismo masón el que nos habla de tolerancia para todo menos para el bien y la verdad y, por tanto, el mundo de hoy no gusta de aquellos que hablan un poco duro, porque sólo quieren palabras aduladoras. Esa es la dificultad, no se quiere oír y mucho menos pensar.

Impera, por tanto, lo “light”, lo suave, lo dulce, cuando es tan otra la realidad; nuestro Señor mismo advierte que no todo aquel que dice ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, que quienes den malos frutos entrarán al fuego del infierno, que hoy ha sido públicamente negado.

Nadie se debe asombrar. Ha sido el cardenal Castrillón quien ha publicado una carta escrita al superior de la Fraternidad, monseñor Fellay, con una apariencia de autoridad bondadosa, en la que impugna en el fondo la actitud de la Fraternidad. Eso exige una respuesta porque es un gran ingenuo o un falso profeta con apariencia de oveja, para desgracia, colombiano; hay que leer la carta ya que él mismo la hizo pública y al ser tal abre tema al debate también público. Cualquiera, en defensa de la verdad y honor de la Iglesia, está facultado para responder, porque no es mal de una sola persona, cardenal o fiel, sino que es un mal que está afectando a la Iglesia universal y ella es inconsútil, no tiene remiendos, costuras, divisiones, es una y santa; su doctrina es una y es santa, luego no se puede pontificar en el error. Vaya si lo hay tanto en prelados como en fieles que se dicen todavía católicos.

La fe de la Iglesia no puede claudicar en el error; iría contra el dogma de la indefectibilidad doctrinal de la Iglesia. Eso debe hacernos reaccionar, reflexionar, pues no es la primera vez que se cae en error y herejía. Casi todo el Imperio romano cayó en el arrianismo y algo igual ocurrió con Inglaterra y el protestantismo, y la mitad de Europa apostató con la Reforma Protestante y ¿acaso no advierte Nuestra Señora en Fátima que se perderá la fe no ya de una nación o un continente sino en el mundo? ¿Entonces qué pasará?, ¿o es que no se es capaz de intuir para poder encontrar el contexto que nos da la luz para seguir la verdad?, porque el verdadero católico, hijo de la luz, posee la fe y por eso no puede vivir en la duda; tiene que vivir en la verdad y el fiel que duda no lo es, puede dudar un momento pero no puede vivir en la duda, tiene que vivir en la certeza de la verdad poseída por la fe. Ese es el dogma católico y no el relativismo doctrinal predicado hoy por doquier.

Si verdaderamente somos católicos tenemos que saber dónde está la verdad y con certeza de fe doctrinal; y si vemos que algún fiel no la tiene, se le ayuda, pero no por eso se va a dejar arrastrar en esa duda que es claudicar en la posesión de la verdad, de esa veracidad que posee íntegra y totalmente la Iglesia católica, única arca de salvación. Este es un dogma negado hoy por el ecumenismo, negada la exclusividad de la Iglesia como arca de salvación y como poseedora exclusiva de la verdad sobrenatural.

Es un nuevo arrianismo el que niega la divinidad del cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia. Antaño el arrianismo negaba la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, admitía que era un buen profeta y un gran hombre, pero no Dios y hoy se niega la divinidad de la Iglesia, su exclusividad, y se la coloca en plano de igualdad con falsas religiones que tienen por autor a Satanás, como reza el Salmo 95, “Los dioses de los gentiles son demonios”, es la palabra de Dios, todo ello perpetrado por falsos profetas imperantes y gobernantes dentro de la Iglesia. Por tanto, hay que contestar esta carta al cardenal Castrillón porque esto no es posible, si realmente es un verdadero pastor, que no siga en el error, o que no use la zamarra de oveja. Cosa difícil.

Por tanto, atenernos a los frutos para poder discernir la verdad del error, el bien del mal y dentro de la Iglesia. Misterio de iniquidad. Uno de los cinco grandes misterios de los cuales habla San Pablo, como lo advierte monseñor Straubinger, el misterio de iniquidad que en general es el mal, el pecado, pero de modo particular es la gran apostasía que culminará con el anticristo, que pisoteará a Roma y se sentará en la cátedra de Pedro. Ya la Virgen, en La Salette, dijo: “Roma perderá la fe y será sede del anticristo”. Si esto es mentira, entonces tampoco es verdad La Salette; pero si lo de La Salette es cierto, entonces hay que abrir los ojos para no sucumbir bajo las doctrinas deletéreas de los falsos profetas.

Eso es lo que nuestro Señor en todo tiempo dice y se aplica hoy como nunca, para no transigir en la fe, para permanecer fiel a su depósito, al revelado y que no se diluya en medio de las falsas doctrinas y falsos credos, como lo quiere el ecumenismo. Esa es la realidad. Hay que pedir, pues, a nuestra Señora de La Salette y de Fátima nos dé la fe profunda para permanecer fieles a la verdad y no flaquear en nombre de Dios y de la autoridad.



Pidamos a la Santísima Virgen María nos dé esa fe y ese amor a la verdad para, si es necesario, morir por la verdad, poder ofrecer en holocausto de expiación por nuestros pecados y los de los demás esa sangre como lo hizo nuestro Señor en la Cruz. Ese es el espíritu católico y cristiano, esa es la verdadera devoción. Tengamos presente todo esto para profesar a nuestro Señor Jesucristo, unidos en la verdad. +
 
PADRE BASILIO MERAMO
7 JULIO 2002

domingo, 30 de junio de 2013

R,P, BASILIO MÉRAMO EN RESPUESTA A LOS TRECE CARGOS DE "FRAY" EUSEBIO ANTIMILENARISTA



EN RESPUESTA A LOS TRECE CARGOS DE "FRAY" EUSEBIO ANTIMILENARISTA


Escribo con el fin de esclarecer los prejuicios y errores que existen en torno al Milenarismo Patrístico o Espiritual, que fuera doctrina común de la Iglesia primitiva durante sus primeros cuatro siglos, hasta que la perfidia judaica que todo lo mancha y más aún lo que es sublime y puro, que emerge con Cerinto corrompiendo la verdad con sus groserías carnales y heréticas, para adulterar la predicación de Apóstol evangelista y apocalíptico, San Juan, pasando por sus discípulos directos San Papías y San Policarpo, y de este último a San Ireneo, evidenciándose su origen apostólico.

La tergiversación herética de Cerinto, hizo que fuera eclipsado el Milenarismo de San Juan y sus discípulos, a causa de sus graves errores con los cuales Satanás quiere destruir la doctrina del Reino de Cristo Rey e imponiéndose al alegorismo que tiene a un castrado por autor como Orígenes y su triste historia para terminar castrando la correcta interpretación del Apocalipsis y del glorioso milenio.
Así dice el P. Lacunza: "Mas si buscamos con mediana atención el verdadero origen de estos errores, lejos de hallarlos en la letra o sentido literal de la Escritura, lo hallaremos siempre, o casi siempre en todo lo contrario. Todos los errores que se atribuyen a Orígenes (hombre por otra parte grande y célebre por su sabiduría y santidad de vida), parece cierto, que no tuvieron otro principio, siendo joven tuvo la desgracia de entender y practicar en sí mismo un texto del Evangelio, no digo ya según su sentido obvio y literal, esto es facilísimo, sino en un sentido grosero, ridículo, ajeno del espíritu del Evangelio y de la letra misma, que no dice, ni aconseja tal cosa. Como esta mala inteligencia le costó tan cara, empezó desde luego a mirar con otros ojos toda la Escritura, inclinando siempre su inteligencia no ya a lo que decía sino a una otra cosa distantísima que no decía. Casi cada palabra debía tener otro sentido oculto que era preciso buscar o adivinar; y la Escritura en sus manos no era ya otra cosa que un libro de enigmas". (La Venida del Mesías en Gloria y Majestad. Tomo I, ed. Carlos Wood, Londres 1816, p.22-23).

Paso a responder a los interrogantes de alias "Fray" Eusebio de Lugo, formulados en trece cargos que toma del Santo Oficio de 1824, pero que a decir verdad, dan pena por su escaso conocimiento y profundidad exegético teológico que pareciera mentira que hubiera hombres tan ineptos ejerciendo ese digno y benemérito cargo de la Sagrada Inquisición que hizo de España espada de la Iglesia, martillo de herejes y luz de Trento en aquella inigualable época, hoy pisoteada.2

Respondo no tanto por contestarle a "Fray" Eusebio, sino más bien para que resplandezca la verdad la cual nos libera y salva "veritas liberabit vos" (Jn. 8, 32).


Además para un verdadero tomista las objeciones, siempre son un medio que sirve de aclaración y explicitación de la verdad y de los aspectos contenidos en los principios y que no todos están en la condición intelectual de poderlos dilucidar aplicando los mismos a lo particular, de donde resultan los interrogantes al no poderlos ver con lucidez y claridad.
Respuesta al punto uno. En materia de doctrina transmitida, prevalece lo más cercano a la fuente y lo que se afirmó desde un principio, que lo que surge con posterioridad, como es el caso del milenarismo, que durante los primeros cuatro siglos fue doctrina común de la Iglesia; y esto hace que no pueda ser rechazado ni jamás de los jamases condenado, como muchos creen o pretenden. Si después hubo un cambio, se debe buscar la causa en otros factores como es el caso del surgimiento de una herejía como la de Cerinto, baste leer la tesis del Padre Alcañiz, Doctor y Maestro en Filosofía en la Universidad Gregoriana y Profesor en Teología del Seminario Pontificio Majore Sardo) Ecclesia Patrística et Millenarismus, Granatae 1933, traducida al español por el Padre Castellani, enmarcándola con sus comentarios y publicada en el libro "La Iglesia Patrística y la Parusía, ed. Paulinas, Buenos Aires 1962.

Respuesta al punto 2. La doble resurrección, está explícitamente en las escrituras: "Esta es la primera resurrección. ¡Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección! Sobre esto no tiene poder la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, con el cual reinarán los mil años". (Apoc. 20, 5-6). Y en textos paralelos, que aunque no explícitos, la implican y suponen I Corintios 15, 22-24, I Tesalonicenses 4, 16-17, por ejemplo.

El que conoce la obra de San Ireneo "Adversus Haereses", y el comentario del sabio Padre Antonio Orbe, de fama y reputación internacional como especialista en San Ireneo, puede leer lo siguiente sobre la doble resurrección, no solo para asombro, sino para que incluso se rasguen las vestiduras, para sorpresa de muchos: "La ‘primera resurrección’, exclusiva de los justos, distíngase de la universal (de los impíos) previa a la condenación". (Teología de San Ireneo, III. ed. BAC, Madrid 1988, p.464).

"Generalis resurrectionis, en antítesis con la ‘primera resurrectio’ (Apoc. 20, 5 y 6)… La primera se limita a los justos y pertenece a los tiempos del reino. La general, se extiende a los impíos; posterior al Milenio (cf. Apoc. 20, 12-15) se ordena al Juicio final (resp. condenación)". (Ibídem, p.526-527).3

"La resurrección primera, característica del Milenio, deja para el Juicio la resurrección de los impíos". (Ibídem 528).

"…los tiempos del reino entre ambas resurrecciones: primera, de los justos; y segunda de los impíos". (Ibídem p.613).

"La ‘secunda resurrectio’ vendría a traducir la ‘resurrectio iudicii’ de Job 5,29; o la ‘resurrectio iniquorum’ de Act. 24, 15. Así como la ‘prima resurrectio’ traduce la ‘resurrectio vitae’ Joh 5, 29; la ‘resurrectio iustorum’ de Lc. 14,14; y expresiones análogas". (Ibídem p. 613).

Respuesta al punto tres. Es una objeción típica de los antimilenaristas que confunden, por no distinguir, dos cosas que son distintas, pretendiendo basarse en las Escrituras, sin percatarse que son dos hechos diferentes como lo explica el P. Castellani: "Pero los antimilenistas o alegoristas sostienen que el Gog-Magog de Ezequiel, el Gog-Magog del Apokalypsis y la guerra del Anticristo, son la misma cosa (…) Mas los milenistas defienden encarnizadamente que la derrota del Anticristo y la del ejército del Gog-Magog son dos cosas inasimilables, apoyando el texto de San Juan: pues en la primera la guerra era dirigida por la Fiera y el Malprofeta, en la segunda, por el Diablo; allá son vencidos por el ‘Verbo de Dios que baja con sus santos sobre las nubes’, acá son desechos por fuego del cielo, sin que Cristo se mencione para nada; allá no se menciona para nada campamentos ni ciudades, acá es sitiada la Ciudad Santa y sus reales; y las cosas que siguen a una y a otra pugna son del todo diferentes, pues los judíos se convierten en el tiempo del Anticristo, y en el tiempo de Gog-Magog, aparecen convertidos a Dios y viviendo reunidos y tranquilos en su tierra; por tanto esto no puede ser la guerra del Anticristo; y por tanto hay que admitir otra, sea expedición o rebelión o lo que se quiera, por extraña que ella parezca. Naturalmente esta argumentación supone a la interpretación literal, no la alegórica, del capítulo XX de la Revelación". (La Iglesia Patrística y la Parusía, Alcañiz - Castellani, Ediciones Paulinas, Buenos Aires 1962, p.73).

Respuesta al punto cuatro. Por qué absurda no la mezcla sino el hecho que haya viadores y comprensores, si estos son ciudadanos de dos Jerusalén: una la Jerusalén celeste, la otra la Jerusalén terrestre. Como dice San Ireneo y que explica el P. Orbe en la obra ya citada: "Distíngase dos Jerusalén: a) La celeste, a que se refiere Apoc. 21,1 y denominada ‘la ciudad santa, Jerusalén nueva’; paradigma divino, escrito o pintado en las manos de Dios" (Is.49, 16); la Ciudad que de Dios baja. b) la terrena, del Milenio, en la cual se ejercitan los justos en orden a la incorruptela, y se dispone a la Salud; imagen terrena de la anterior". (Ibídem, p.541-542).4

"… la cuestión de las dos Resurrecciones; que es el punto esencial y el que define al Milenismo. De modo que su definición propia es: ‘Milenistas son los exégetas que leen dos resurrexiones en Apok. XX (y en los lugares paralelos de San Pablo y San Mateo), ‘la Primera y Segunda’, conforme allí se lee". (La Iglesia Patrística… p.88).

"A la llegada de Cristo sucederá la Primera Resurrección. ‘Estas cosas y otras muchas están predichas sin duda alguna (‘sine controversia’) para la Resurrección de los Santos, que es inmediatamente después de la aparición del Anticristo y la perdición de él y de todos los suyos; Resurrección con la cual reinarán los justos sobre la tierra…’ ". (Ibídem, p.136).

Y como dice el Padre José Rovira, "Hemos visto que según la predicción de Daniel VIII 26,27, inmediatamente después de la muerte del Anticristo, no se acabará el mundo, sino que seguirá la Iglesia compuesta de Judíos y Gentiles y extendida por toda la tierra, y los santos ejercerán el poder y la soberanía y a ellos servirán y obedecerán todos los reyes del orbe. Esta interpretación del texto daniélico, no es universalmente reconocida, pero si la más común y autorizada y más conforme a las palabras del profeta". (Enciclopedia Espasa-Calpe, artículo Parusía, p. 440).

Respuesta al punto cinco. San Ireneo, discípulo de San Juan, en línea recta a través de San Policarpo, condiscípulo de San Papías, tiene más peso sobre el tema, conforme a los cuatro primeros siglos de la Iglesia, que San Jerónimo que es posterior, además, no trató ex profeso sino que se limitó a execrar el milenarismo craso, carnal y herético, de Cerinto. No sólo San Ireneo, sino San Papías, San Justino mártir, San Teófilo, San Melitón, San Hipólito, San Victorino, San Metodio, San Zenón, San Ambrosio, para nombrar algunos santos milenaristas anteriores o contemporáneos a San Jerónimo.

Respuesta al punto seis. El sistema no, la idea sí, lo cual hay que distinguir.

Respuesta al punto siete, Está hablando de la resurrección en general y no de la resurrección general específicamente (aunque no la excluye). De todos modos el distinguir dos resurrecciones es lo propio de los milenaristas cosa que los antimilenaristas no quieren admitir en su alegorismo exegético, como queda claro en Apocalipsis 20,5-6, imponiendo su sistema y negando la doble resurrección de las Escrituras.

Respuesta al punto ocho. No es una parábola ni tampoco es una alegoría.

Respuesta al punto nueve. Nadie niega eso, únicamente que no se han cumplido todas las profecías del Antiguo testamento, sino en parte. Ver lo que dice el Padre y Doctor Benjamín Martín Sánchez en su libro "Israel y las profecías" y como dice el P. Castellani: "Nosotros decimos que las profecías mesiánicas, se han 5

cumplido en su primera parte y han de cumplirse de nuevo más espléndidas en su segunda parte" (El Apokalypsis, ed. Paulinas, Bs.As.1963, p.89).

Respuesta al punto diez. Baste ver lo que dice el P. Castellani sobre las dos Mujeres y saldrá de las dudas teniendo la correcta interpretación: "La visión de la Gloriosa Parturienta pertenece a la Séptima Tuba, y comienza con ella la sección puramente esjatológica o parusíaca del Apokalypsis. Esta mujer es símbolo de Israel; y alude a la conversión de los Judíos (o una parte de ellos) en los últimos tiempos, profetizada por San Pablo". (El Apok. p.161-162). Y a continuación explicita el Padre Castellani: "Es, o bien la Virgen Santísima, o la Iglesia, o Israel, ‘el Israel de Dios’: no hay otras exégesis posibles. No conviene simplemente ni con María Santísima ni con la Iglesia; aunque en cierto modo, sí; por lo cual la Liturgia lee este pasaje figurativamente en la fiesta de la Virgen; los pintores cristianos representaron con ese símbolo la Inmaculada Concepción". (Ibídem, p.162).

"Hacia el final del Apokalypsis aparecen en el dos Mujeres misteriosas, una Madre y una Mala Hembra". (Ibídem, p. 255).

"La ‘Mujer’ significa en la Escritura constantemente Israel, es decir, la Religión del pueblo Judío -y el pueblo judío. Dios apostrofa a su pueblo como a una adúltera -o la requiebra como a una novia. Los déuteroprofetas abandonan incluso la imagen de Reino para insistir en la figura de la Esposa. Cristo llamó a su gente ‘generación adúltera’. San Pablo representó a la Iglesia con la figura de una doncella, ‘virginem castam exhibere Christo’, una virgen que da en matrimonio a Cristo. Las dos mujeres del Apokalypsis representan la religión verdadera en sus dos polos extremos, la religión corrompida y la Religión fiel: la ‘Forneguera’ sobre la Bestia Roja y la Parturienta vestida del sol de la fe, pisando la luna del mundo mudable, y coronada de la veinticuatral diadema estelar patriarcal y apostólica. Estos dos aspectos de la Religión, son perfectamente distinguibles para Dios, pero no siempre para nosotros". (El Apok. p. 256).

Respuesta al punto once. Es el único error grave en toda la obra del P. Lacunza, pero esto no tira por tierra todo el resto, como pretenden. Además este error es fácilmente subsanable, pues en el milenio habrá Iglesias y Clero y Misas y los demás sacramentos, pues hay los viadores.

Respuesta al punto doce. Claro que tendrán un sentido diverso en sus propios lugares, si se interpreta alegóricamente y no literalmente. Como explica el P. Castellani, el sentido literal es el que prima y de él derivan todos los otros: "Los que no siguen el sentido literal de la Escritura no llaman al agua, agua; sino cualquier otra cosa". (El Apok. p.27).6

"El ‘alegorismo’ contemporáneo, no es exégesis sino fantasía; y evacúa la profecía de dentro de la Escritura, convirtiéndola en mala poesía; propia deste tiempo de crisis de la fe". (El Apok. p.158).

"El milenarismo espiritual consiste simplemente en interpretar el Cap. XX del Apokalypsis (y consecuentemente todos los lugares paralelos en los Profetas y en Pablo y en los Evangelios) literalmente; no literal crudo, sino literal simbólico, conforme al estilo de la literatura oriental, que es diverso y aún contrario a lo alegórico o ‘figurado’ ". (La Iglesia Patrística… p. 336).

Respuesta al punto trece. Depende de qué unanimidad se esté hablando, pues la única que ha existido es la unanimidad patrística de los primeros cuatro siglos de la Iglesia, después de esa época, sobre el tema no ha existido la unanimidad que se pretende y menos en la época moderna.


Estas son las respuestas a los trece puntos y espero que no se queden en sus trece como el testarudo aragonés, el antipapa Benedicto XIII, Pedro de Luna, aunque fue uno de los más grandes canonistas de su tiempo.
Conviene no olvidar que lo importante del Milenarismo es tener presente: "Cristo debe volver. Debe volver pronto. Y a medida que su retorno se aproxima, por fuerza se deben hacer más claras las Promesas de sus Santos y las Visiones de sus Videntes. Volverá no ya a ser crucificado por los pecados de muchos, sino a juzgar a todos, no como Cordero de Dios, sino como Rey del Siglo Futuro. Volverá para poner a sus enemigos de alfombra de sus pies, a restaurar y restituir para su Padre, todas las cosas, arrojando de ellas y amarrando el Príncipe de este mundo; volverá en el clímax de la más horrenda lucha religiosa que han visto los siglos, es el ápice mismo de la Gran Apostasía y de la tribulación colectiva más terrible después del Diluvio, cuando sus fieles estén por desfallecer y esté por perecer toda carne. Volverá Vincens ut vincat, como un rayo que surgiendo de Oriente se deja ver en Occidente, para arrebatar a él en los aires, a nosotros los últimos, los que quedamos, los reservados ‘in adventum Domini’, que hemos sufrido más que Job, creído más que Abraham, y esperado más que Simeón y Ana". (El Apok. p.90-91).

"Toda la tradición antigua en masa durante los cuatro primeros siglos dela Iglesia, entendió en este capítulo simplemente que habría un largo período de paz y prosperidad en el mundo (mil años o bien mucho tiempo) después del Retorno de Cristo y el refulgir de su Parusía; que habría dos resurrexiones, una parcial de los mártires y santos últimos, otra universal al fin de buenos y malos, lo cual también San Pablo dice…". (El Apok. p.295-296).7

El famoso Cornelio Alápide, sin ser milenarista, dice lo siguiente: como hace ver Cristino Morrondo Rodríguez canónigo lectoral de Jaén, en su libro Catástrofe y Renovación. Jaén 1924: "Cornelio Alápide, comentarios al Profeta Daniel, VII-27, aunque en variedad de lugares de su obra voluminosa hace incesantes reparos a los milenarios, pero se vio obligado ante la evidencia del texto sagrado a considerar sus convicciones diciendo: ’que el Reino y la potestad y la Grandeza del reino que está bajado del cielo al pueblo de los Santos del Altísimo, cuyo reino es Eterno y todos los reyes se servirán y obedecerán… Yo digo que es cierto que vendrá este reinado de Cristo y de los Santos y que este reinado no será solamente espiritual como el que ha tenido siempre en la tierra, ya que cuando se ha perseguido a los Santos, ya cuando estuvo sujeto a las persecuciones y trabajos, sino que este reinado será corporal y glorioso; es decir que los Santos, con sus cuerpos y sus almas, han de reinar con Cristo aquí en la tierra, como reinarán eternamente en el cielo. Mas creo que ese reinado dará principio en la tierra en el momento de haber dado muerte al Anticristo, pues muerte este y despojado de sus dominios, la Iglesia reinará en todo el universo, y el redil lo compondrán judíos y gentiles y después el reino será trasladado al cielo y por toda la eternidad’ ". (p. 215).

El Padre José Rovira S.J.-al parecer sobrino del Padre Ramón Orlandis (1873-1958) quién fue un gran entusiasta del Reinado de Cristo e influyó en él para que escribiera sobre el Milenarismo; el P. Orlandis tuvo, además, el mérito de ser el origen de la llamada Escuela Tomista de Barcelona, con sus discípulos Bofill, Canals y sus continuadores como Forment-, es el autor del artículo Parusía de la Enciclopedia Espasa-Calpe, en donde dice: "En este texto se predice claramente que a la destrucción del Anticristo y de las otras potestades antiteocráticas les seguirá no solo un triunfo, sino un reino de Cristo y de los santos, un reino, que será sobre la tierra o debajo del cielo, como dice Daniel, un reino en que el poder será del pueblo de los santos altísimos, al cual (pueblo) todos los reyes le servirán y obedecerán. Es, por consiguiente, muy probable que inmediatamente después de la muerte del Anticristo no se acabará el mundo, sino que se seguirá todavía la Santa Iglesia, el reino de los santos que ejercerá la soberanía sobre toda la tierra. Y en ese sentido interpretan el texto de Daniel los mejores y más renombrados intérpretes, Maldonado, Mariana, Menoquio Tirini, Gaspar Sánchez, Cornelio a Lapide y Kabenbauer. Véase, por ejemplo, lo que dice Cornelio a Lapide: ‘Entonces, destruido el reino del Anticristo, la Iglesia reinará en toda la tierra y de los judíos y de los gentiles se hará un solo redil con un solo pastor’ ". (p. 440). Realizándose así, apocalípticamente, la Gran Promesa de toda la Escritura. Esta es la bienaventurada esperanza de la cual nos habla S. Pablo: "Aguardando la dichosa esperanza y la aparición de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo" Tit. 2,13).8

Me permito, antes de terminar, hacer una aclaración, pues si bien el que ignora tiene derecho a preguntar, no quiere decir que le da derecho para impugnar, el ignorante pregunta, no impugna. Pues estoy cansado de ver cómo hoy en día, cualquiera con un barniz de algunos conocimientos, se erigen en maestros y doctores, hay una insolencia intelectual de creerse poseedores de una materia porque se haya leído, como si el que lee sobre medicina ya es médico, o el que lee sobre leyes ya es abogado. Las ciencias filosóficas y teológicas, requieren mucho estudio y preparación académica. Por lo tanto, no hay que pretender que ya se es filósofo, teólogo o exégeta, porque nos hayamos medio pulido a los brincos en estas materias; hay que aprender a respetar la verdad, y aunque no haya muchos que la defiendan, no por eso cualquiera que lea y se empape es un maestro en esa disciplina. Por mucho que una enfermera vive con enfermos, médicos y cirujanos, y aprenda y sepa mucho, jamás se le va a ocurrir que por eso ya es un médico que puede formular recetas, o un cirujano que puede operar. Digo esto porque produce indignación el ver la falta de respeto que hay en estos menesteres. Es muy lícito formular preguntas o exponer dudas, pero una cosa es preguntar al que sabe, y otra muy distinta impugnarlo. Esto demuestra cuán desjerarquizados intelectualmente nos encontramos hoy en día, que cualquiera es un doctor, cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón o lo que sea, como dice la famosa canción "Siglo XX Cambalache".


Con esto quiero dejar claro que acepto todas las preguntas, dudas que se quieran hacer, pero no las del fariseo que pregunta sin interés de la verdad, sino que lo hace para poner una zancadilla. No voy a contestar las preguntas que se hacen para impugnar lo que se desconoce. Claro está, que responderé en la medida que pueda, según mis límites, pues como es natural, nadie se las sabe todas. Pero una cosa es querer aprender y otra cosa es refutar la verdad. Y si se tiene una posición contraria, pues simplemente expóngala y si es errónea, alguien con capacidad intelectual la podrá rebatir.
No nos queda más que decir y esperar la gloriosa y bienaventurada esperanza de la Parusía, diciendo: "Si alguno no ama al Señor, sea antema, Maran-atha". (I Cor. 16.22").


P. Basilio Méramo

Bogotá, Junio 29 de 2013