San Juan Apocaleta



Difundid Señor, benignamente vuestra luz sobre toda la Iglesia, para que, adoctrinada por vuestro Santo Apóstol y evangelista San Juan, podamos alcanzar los bienes Eternos, te lo pedimos por el Mismo. JesuCristo Nuestro Señor, Tu Hijo, que contigo Vive y Reina en unidad del Espíritu Santo, Siendo DIOS por los Siglos de los siglos.












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"Sancte Pio Decime" Gloriose Patrone, ora pro nobis.





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lunes, 26 de marzo de 2018

Escrito del P. Mèramo HECHOS QUE DAN MUCHO QUE PENSAR SOBRE LA CORDURA DE MONS. NGO DINH THUC


Monseñor Ngo Dinh Thuc, un Obispo católico vietnamita, quien estando en Roma no pudo regresar nunca a su tierra natal a causa de la irrupción violenta del comunismo en Saigón y la muerte de toda su familia, incluido su hermano, entonces presidente de Vietnam. Estuvo en el Concilio Vaticano II y por algunas actuaciones, muchos lo tuvieron por “tradicionalista” y optó ya en su vejez por “consagrar” numerosos “obispos” en condiciones sumamente cuestionables y que dejan serias dudas sobre la validez de dichas consagraciones en razón de su estado mental y buen juicio. Veamos aquí algunos de esos hechos: 

     1. Las ordenaciones y consagraciones del Palmar de Troya (el fiasco del Palmar como lo calificó en su momento el P. Cekada), realizadas por “mandato de la Virgen que así lo pidió en una aparición”, y además por una “bilocación” de Pablo VI supuestamente “preso en el Vaticano y suplantado por un sosías”, sumándole a ese evento los presuntos estigmas “recibidos a través del P. Pío” por Clemente Domínguez quien se autoproclamó más tarde como “Papa” con el nombre de Gregorio XVII. 

     El mismo P. Cekada antes de cambiar su posición, manifestó con cierta ironía, que cualquier otra persona (como dando a entender que cualquiera que estuviera bien de la cabeza o por lo menos con sentido común) se reiría. Así mismo, cuando Mons. Thuc dijo el 13 de enero de 1976 para justificar las consagraciones: “Hemos vuelto a los tiempos apostólicos en que los primeros Apóstoles se dedicaban a predicar y ordenar sin remitirse al primer Papa, San Pedro”, el P. Cekada dice irónicamente que “es posible que él se haya olvidado de la milagrosa bilocación de Pablo VI”. Y también de la “aparición de la Virgen” diríamos nosotros. 

     Lo antes afirmado se comprueba en los siguientes textos, dice el P. Cekada: “Poco antes de la Navidad de 1975, un sacerdote apareció en Arpino [en Italia, donde residía Mons. Thuc] sin haberse anunciado. Mons. Thuc refiere sus palabras: ‘su Excelencia [dijo el sacerdote] la sagrada Virgen me envió para llevarlo a usted de inmediato a España, para hacerle a Ella un servicio. Mi auto lo espera en la puerta de la rectoría partiremos en seguida para estar allí en Navidad’. Pasmado por esta invitación, le dije: ‘si es un servicio pedido por la Santísima Virgen, estoy dispuesto a seguirlo a usted hasta el fin del mundo…’ ”. 

      El P. Cekada comentando este hecho dice:"Detengámonos un momento para considerar lo que el Sr. Domínguez estaba diciendo: La Santísima Virgen y Pablo VI (por ‘bilocación’) le decían ambos a un obispo católico que debía ordenar a unos laicos al sacerdocio (a quienes recién acababa de conocer y que no habían hecho estudios eclesiásticos) y luego consagrarlos obispos, todo en un lapso de tres semanas. Donde cualquier otro se hubiera reído a carcajadas rechazando esa propuesta como un absurdo, Mons. Thuc mostró una verdaderamente colosal falta de sentido común y aceptó”. 

     2. Consagraciones de cismáticos y de herejes veterocatólicos (viejos católicos) de Toulouse, Marsella y además sin que nunca se haya sabido que mediara abjuración al respecto para colmo. 

1) Consagra a Comte de Labat d’Arnoux el 10 de julio de 1976, un hereje y un apóstata, según el P. Barbara. 
2) Consagra a un viejo-católico de Toulouse Jean Laborie el 8 de febrero de 1977 que además según el P. Barbara es un conocido homosexual y que fue consagrado al menos tres veces y posiblemente hasta cinco veces. El P. Cekada por esto dice: “elevó al pontificado (por enésima vez) a Jean Laborie, jefe de la secta cismática de los Viejos-católicos, la Iglesia Latina de Toulouse”. 
3) Consagra a Claude Nanta el 19 de Marzo de 1977. 
4) Consagra a García viejo-católico de Marsella. 
5) Consagra a un ex convicto, Arbinet que llega a ser obispo del Palmar de Troya. 
6) Consagra a Roger Kozik en1981 habiendo sido consagrado antes por un obispo del Palmar en 1979.
7) Consagra a Michel Fernández en 1981 siendo consagrado antes, también, por un obispo del Palmar en 1979. El P. Barbara advierte que Kozik y Fernández deben ser considerados apóstatas. Además, fueron ordenados sacerdotes tres veces, la primera por Jean Laborie obispo viejo-católico, la segunda por André Enos obispo viejo-católico, la tercera vez por un obispo del Palmar antes de su primera consagración episcopal. 
8) Consagra a un viejo-católico “obispo-abad” de la “Unión de las Pequeñas Iglesias Católicas” Christian Datessen el 25 de septiembre de 1982, habiendo sido anteriormente consagrado por Enos el 10 de septiembre de 1981. 
9) Todas estas consagraciones sin contar las de Pierre Salle, Jean Olivieres de Mamistra, Patrick Broucke de Tralles, Philippe Miguet y Michel Main por si fuera poco.

El P. Barbará dice sobre la consagración hecha a Comte de Labat d' Arnoux que era sólo uno de los muchos apóstatas de la Iglesia Católica que se convirtieron en obispos thucistas; otra de las cuales fue la de Jean Laborie de quien el P. Cekada dijo: “elevó al episcopado (por enésima vez) a Jean Laborie, jefe de una secta cismática de los 'viejo-católicos', la 'Iglesia Latina de Toulouse'. También ordenó a otro ‘viejo-católico’ de Marsella llamado García, y a un ex convicto llamado Arbinet que luego llegó a ser 'obispo' del Palmar”. El P. Cekada en 1980 no duda además en tildar de iglesia cismática a la secta Monte San Miguel de Spokane en Washington, de donde proviene Mark Pivarunas, consagrado “obispo” por Carmona y quien a su vez consagró al P. Dolan. 

Por si fuera poco, además del llamado fiasco del Palmar, como calificó todo el proceder de Mons. Thuc con las consagraciones que hizo allí, tenemos de postre la consagración de Christian Marie Datessen que era un obispo viejo-católico, consagrado el 10 de septiembre de 1981 por André Enos, que a su vez era un sacerdote apóstata que dejó la Iglesia en 1950 y se convirtió en obispo de una secta conocida como Santa Iglesia Viejo-católica fundada en 1955 por Charles Brearley. Y el 25 de setiembre de 1982, Datessen fue consagrado nuevamente por Mons. Thuc. 

El P. Barbará afirma que hubo muchos otros no-católicos o apóstatas de la Iglesia que fueron hechos obispos thucistas: "Claude Nanta, Pierre Salle, Jean Oliveres de Mamistra, Patrick Broucke de Tralles, Philippe Miguet, Michel Main”. 

      3. Las clandestinas consagraciones del P. Guérard des Lauriers en 1981 y al año siguiente de P. Zamora y el P. Carmona en 1982, en sus últimos años. Que fueron las únicas prácticamente que no fueron hechas a cismáticos o herejes y que dado el renombre del P. Guérard des Lauriers le dio respaldo a todo el desastre que en materia de consagraciones Mons. Thuc venia prodigando y empezaron a ser bien vistas. 

      4. Declaraciones contrarias: 
1) Se arrepiente después de lo del Palmar de Troya pidiendo perdón al que según la bilocación era el supuesto sosías. Cabe entonces preguntarse ¿qué pasó con la veracidad de la supuesta aparición de la Virgen y también de la bilocación del “verdadero Pablo VI” aprobando las consagraciones?, que lo llevaron consagrar. 
2) Después, volviendo a sus andanzas, consagrando nuevamente y habiendo pedido perdón al que consideraba un sosías en 1976 por las consagraciones del Palmar, declara el 25 de febrero de 1982 que está la Sede Vacante y la Nueva Misa es inválida; ¿en qué queda entonces el perdón que pidió a Roma y al Papa? 
3) En Carthage el 11 de julio de 1984 renunció a su declaración del 25 de febrero de 1982, declara su arrepentimiento y de nuevo pide perdón al “Papa” poco antes de morir, reconociendo a Juan Pablo II como legítimo y verdadero Papa y aceptando el Concilio Vaticano II y la Nueva Misa. El P. Sanborn no dejó de calificar a Mons. Ngo Dinh Thuc de “raro” concluyendo que había tres explicaciones; dos de estas eran insania y senilidad, la tercera credulidad. 

El mismo P. Sanborn es el que trae a colación el asunto, diciéndole a los sacerdotes de la Sociedad S. Pío V, que un sacerdote vietnamita que se encontró y habló con él y dijo “que Monseñor Thuc entraba y salía de su estado de lucidez”. Además, de afirmar que sus consagraciones eran dudosas, concluye que no se podía probar la validez de las consagraciones e incluso si se pudieran probar, “no podríamos tener nada que ver con los obispos thucistas, porque eran muy sórdidos”. 

Sobre este tema de la lucidez mental de Mons, Thuc, el P. Cekada señaló que Mons. Lefebvre, quien conocía a Mons Thuc, observó que “él nunca se había recuperado de la muerte de sus hermanos”. Esto puede ser el posible origen de tanto desvarío. 

Por si esto fuera poco, tenemos la respuesta desconcertante de Mons. Thuc, no sólo por el error teológico en que se basa, sino por lo descabellado de la justificación que pretende hacer para excusarse por la concelebración de la Nueva Misa el Jueves Santo del 15 de abril de1981 que hizo con Barthe, el obispo modernista de Toulon, y el P. Cekada relata el hecho: “El autor explica: él dijo que era porque ese día no podía celebrar solo… Sucede que fue una falsa concelebración, porque dijo que no recibió la comunión. Porque, cuando un sacerdote no comulga, no hay Misa”. Aunque es un error teológico considerar la comunión del celebrante esencial para que haya Misa, con semejante respuesta, es peor el remedio que la enfermedad, pues muestra que es capaz de efectuar un rito sacramental, a sabiendas de que es inválido. Esto solo es desconcertante en sí mismo y abre una gran incógnita sobre su sano juicio o peor aún que es capaz con plena lucidez mental realizar un rito sacramental invalido sin ser loco. 

 ¿Quién en su sano juicio no va a dudar positivamente del estado mental de Mons. Ngo Dinh Thuc, después de conocer estos hechos? O peor aún que con plena cordura es capaz de realizar un sacramento inválidamente. La duda (positiva) se plantea en sí misma y por sí misma, dados los mismos hechos y no hacen falta de otra parte, ni certificados de médicos, ni de testimonios de testigos, pues el mayor testimonio, son esos hechos en sí mismos, y no lo que personas, calificadas o no sobre la materia, puedan decir sobre ellos, considerando además que algunos de los testigos son sus cómplices. En conclusión Mons. Thuc no es fiable en ninguno de los casos, sea que estuviera falto de cordura sea que fuera cuerdo y lucido, con el agravante en este caso, irrefutable, de ser capaz de realizar ceremonias sacramentales invalidas a sabiendas y con plena lucidez y conciencia. 

Es un hecho que el P. Barbara, el P. Sanborn y el P. Cekada, por nombrar a los que después por conveniencia cambiaron de opinión, cuestionaron el estado mental de Mons. Thuc, y la razón por la cual cambiaron parece ser, como el mismo P. Barbara dijo: “es necesario romper el monopolio de los obispos lefebvristas”. 

El P. Sanborn dice a su vez (como cualquier liberal) para justificar su nueva postura aceptando la línea de Mons. Thuc: “Esta necesidad es tan grande que cualquier mal circunstancial puede ser tolerado en orden al fin”. Esto dicho es como admitir que el fin justifica los medios aunque sean malos, así no duda en concluir diciendo: “El punto principal es que sea lo que sea lo que haya que tolerar en cualquier asociación, próxima o remota, con Mons. Thuc, es justificable por la razón correspondiente de tener que sobrevivir”, ¡vaya tradicionalista antimodernista tenemos !. 

El P. Cekada decía antes de cambiar su postura: “Las acciones de Mons. Thuc de 1975 en adelante no inspiran mucha confianza en su juicio y su prudencia: el asunto del Palmar, las promesas hechas y las promesas rotas al Vaticano, la implicación de ‘viejos católicos’, concelebrando la Nueva Misa mientras afirmaba que realmente no lo era … Si bien todo el mundo tiene derecho a unos pocos errores, uno se ve obligado a decir que los hechos por Mons. Thuc eran muy graves objetivamente, eran inexcusables, especialmente para un obispo con gran experiencia pastoral y un brillante transfondo académico en teología, filosofía y derecho canónico”. Para colmo el P. Cekada dando a entender como uno de los motivos de este desbarajuste dice: “Mons. Lefebvre, que conocía a Mons. Thuc, observó que nunca se recuperó de la muerte de sus hermanos”. 

Hace falta no estar del todo cuerdo para no darse cuenta de que las consagraciones de Mons. Thuc son dudosas real, objetiva y positivamente.  

Qué es todo esto sino una gran locura, o un cuento de locos. Pues como dijo el P. Cekada con gran lucidez antes de torcerse: “¿Podemos realmente tomar todo esto en serio y suponer que los ‘obispos’ que involucraban este tipo de marchas son el futuro de la Iglesia?”. 

Cómo no caer en una especie de secta con Misa tradicional y apariencias antimodernistas y tradicionalistas, si el mismo P. Cekada, en sus buenos momentos llegó a decir: “Lo que es mucho más grave, sin embargo, es que estos hombres afirman que son la ‘única autoridad legítima’ de la Iglesia Católica y que los católicos están ‘obligados’ a obedecerlos a ellos. Además, ellos pretenden excluir de la Iglesia Católica a aquellos sacerdotes y laicos tradicionales que se niegan a reconocer su ‘autoridad’ -algo que ninguna organización tradicional que conozcamos se presume de hacer-. Al hacer tales afirmaciones, estos obispos’ han creado su propia religión, con su propio ‘Magisterio’, su propia ‘jerarquía Episcopal’, y sus propias creencias. Es una nueva religión, a pesar de sus adornos, -y todas sus ‘consagraciones episcopales’- importantes autoproclamaciones y reivindicaciones exageradas de su ‘autoridad canónica’, no pueden ser realizadas en la religión católica. Esto es por lo menos el proceso de creación de lo que seguramente llegará a ser una secta cismática”. Más claro ni el agua. 

P. Basilio Méramo 
Bogotá, 11 de Marzo de 2018 

NOTA: La fuente de todas las citas del presente escrito, están en el artículo del P. Cekada “Dos Obispos en cada Garaje” que está inserto como apéndice al final del libro “Lo sagrado y lo Profano” del P. Kelly (que ilustra también todo este tema), que puede consultarse completo en este enlace: http://www.meramo.net/AmigosdeMeramo/Articulos_files/SacredandProfane.pdf y en el resumen sobre “El estado mental de M. Thuc” escrito por el P. Kelly también y publicado en el blog Sursum Corda., el cual se puede ver igualmente en este enlace: http://www.meramo.net/AmigosdeMeramo/Articulos_files/Edomental.pdf

domingo, 25 de marzo de 2018

LA ANUNCIACIÓN DEL ARCANGEL SAN GABRIEL A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA Y LA ENCARNACIÓN DEL VERBO DIVINO


NOTA DEL EDITOR: Paradójicamente o Por Gracia Divina, hoy 25 de Marzo de 2016, coinciden 2 fiestas Importantísimas en la Iglesia, Domingo de Ramos y la Anunciación.  Cada vez está más cerca el retorno de Nuestro Señor JesuCristo.
También hoy es el aniversario Luctuoso de Mon. Marcel Lefebvre de santa memoria.
¿COINCIDENCIAS?


Escrito tomado de la CATENA AUREA de Santo Tomás de Aquino.
San Lucas capítulo 1, versículos 26 al 38.


Lc 1, 26-27
Y al sexto mes, el Angel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. (vv. 26-27)
Beda
Como la encarnación de Cristo debía tener lugar en la sexta edad del mundo y había de aprovechar para el cumplimiento de la ley, el ángel enviado a María anuncia oportunamente, en el sexto mes de la concepción de Juan, al Salvador que había de nacer. Por eso se dice: "En el sexto mes". El sexto mes es el de marzo, en cuyo día 25 nuestro Señor fue concebido y se dice que padeció. Así como nació el día 25 de diciembre por lo que si, según algunos creen, en este día tiene lugar el equinoccio de la primavera, o si en aquél creemos que se verifica el solsticio del invierno, conviene que sea concebido y nazca con el incremento de la luz Aquel que ilumina a todo hombre que viene a este mundo ( Jn 1,9). Mas si alguno objetare que los días crecen o son mayores que la noche antes del tiempo del nacimiento y de la concepción de nuestro Señor, le contestamos que San Juan anunciaba el reino de los cielos antes de su advenimiento.
San Basilio
Los espíritus celestiales no vienen a nosotros por sí mismos, sino cuando conviene para nuestra utilidad, porque atienden al decoro de la divina sabiduría; de donde sigue: "Fue enviado el ángel Gabriel".
San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 34
A María Virgen no se envía un ángel cualquiera, sino el arcángel San Gabriel. Procedía que viniese un ángel de los primeros a anunciar los misterios. Se le designa por su propio nombre, el cual muestra lo que vale en sus obras, pues el nombre de Gabriel significa fortaleza de Dios 1. Por la fortaleza de Dios había de ser anunciado el que, siendo Dios de las virtudes y poderoso en la guerra para vencer en todas las batallas, venía a destruir las potestades del infierno.
Glosa
Se indica, pues, el lugar a donde se envía cuando se añade: "A la ciudad de Nazaret". Porque nazareno, esto es, Santo de los Santos, era el que se anunciaba que había de venir.
Beda, in homilia de Fest. Annunt
Digno principio de la restauración humana ha sido que se enviare por Dios un Angel a la Virgen, que había de ser consagrada con un parto divino. Porque la primera causa de la perdición humana fue que la serpiente fuese enviada a la mujer por el espíritu de la soberbia. De aquí se sigue, que el Angel fue enviado a una virgen.
San Agustín, de sancta virginitate, 5
Sólo la virginidad pudo decentemente dar a luz a Aquel que en su nacimiento no pudo tener igual. Convenía, pues, que nuestro Redentor naciese, según la carne, de una Virgen por medio de un milagro insigne para dar a entender que sus miembros debían nacer de la Iglesia virgen, según el espíritu.
San Jerónimo
Con razón se envía un ángel a la Virgen, porque la virginidad es afín de los ángeles. Y ciertamente, vivir en carne fuera de la carne, no es una vida terrestre, sino celestial.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, 4
No anuncia el Angel a la Virgen después del parto, para que entonces no se turbe en demasía, sino que le habla antes de la concepción. No en sueños, sino presentándose de una manera visible. Porque como había de recibir una gran revelación, necesitaba de una visión solemne antes del cumplimiento.
San Ambrosio
Dijo bien ambas cosas la Sagrada Escritura: que sería desposada y Virgen. Prosigue, pues, diciendo "desposada". Virgen, para que constase que desconocía la unión marital. Desposada, para que quedase ilesa de la infamia de una virginidad manchada, cuando su fecundidad pareciese signo de corrupción. Quiso más bien el Señor que algunos dudasen de su nacimiento que de la pureza de su Madre. Sabía que el honor de una Virgen es delicado y la reputación del pudor, frágil. Y no estimó conveniente que la fe de su nacimiento se demostrase con las injurias de su Madre. Se sigue también que, así como la Santísima Virgen fue íntegra por su pudor, así su virginidad debió ser inviolable en la opinión. No convenía dejar a las vírgenes que viven en mala reputación esa apariencia de excusa, es decir, que la Madre misma del Señor pareciese difamada. ¿Qué se hubiera podido reprochar a los judíos y a Herodes si hubiese parecido que perseguían el fruto de un adulterio? ¿Cómo hubiera podido decir El mismo: "No vine a destruir la ley, sino a cumplirla" ( Mt 5,17), si hubiese parecido comenzar por una violación de la ley, que condena el parto de la que no está casada? ¿Qué, por otra parte, da más fe a las palabras de la Virgen y remueve todo pretexto de mentira? Madre, sin estar casada, hubiera querido ocultar su falta con una mentira. Pero casada, no tenía motivo para mentir, puesto que la fecundidad es el premio y la gracia de las bodas. Tampoco es pequeña causa que la virginidad de María engañase al príncipe del mundo, el cual, viéndola desposada con un hombre, nada pudo sospechar respecto de su parto.
Orígenes
Si no hubiese tenido esposo, aquel misterio hubiese dado que pensar al diablo, respecto de cómo pudo quedar embarazada la que no había tenido trato con varón. Esta concepción -diría- debe ser divina, debe ser algo superior a la naturaleza humana.
San Ambrosio
Sin embargo, engañó más a los diablos. Porque la malicia de los demonios descubre hasta las cosas ocultas. Mas los que se ocupan en las vanidades del mundo no pueden conocer las cosas divinas. Por eso Dios se sirve del marido -el testigo más seguro del pudor- que hubiese podido quejarse de la injuria y vengar el oprobio, si no conociese el misterio. Se dice de él: "Se llamaba José, de la casa de David".
Beda, homil. de Annunt. Sup
Lo cual no sólo se refiere a San José, sino también a la Virgen María. Estaba mandado por la ley que cada uno tomase mujer de su propia tribu o familia. Prosigue el mismo evangelista: "Y el nombre de la Virgen era María".
Beda
La palabra María en hebreo quiere decir estrella del mar, y en siríaco Señora. Y con razón, porque mereció llevar en sus entrañas al Señor del mundo y a la luz constante de los siglos.
Notas
1. Gabriel: hombre de Dios o Dios se ha mostrado fuerte.

Lc 1, 28-29
Y habiendo entrado el Angel donde estaba María, le dijo: "Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres": Y cuando ella esto oyó, se turbó con las palabras de él, y pensaba qué salutación sería ésta. (vv. 28-29)
San Ambrosio
Conoce aquí a la Virgen por sus costumbres. Sola en sus habitaciones, a quien ningún hombre veía, sólo un ángel podía encontrarla. Por ello se dice: "Y habiendo entrado el ángel a donde estaba María". Y para que no fuese manchada con un coloquio indigno de ella, es saludada por el ángel.
San Gregorio Niseno, orat. in Christi Nativit
En contraposición de la voz dirigida a la primera mujer, ahora se dirige la palabra a la Virgen. En aquélla se castiga con los dolores del parto la causa del pecado, en ésta se destierra la tristeza por medio del gozo. Así el ángel anuncia con razón la alegría a la Virgen, diciendo: "Dios te salve". Según otros comentaristas, el ángel atestigua que es digna de ser desposada cuando dice: "Llena de gracia". Esta abundancia de gracias se muestra al esposo como una dote o arras, de las cuales se dice: Estas son de la esposa, aquéllas del esposo.
San Jerónimo
Y en verdad que es llena de gracia, porque a los demás se distribuye con medida, pero en María se derramó al mismo tiempo toda la plenitud de la gracia. Verdaderamente es llena de gracia aquella por la cual toda criatura fue inundada con la lluvia abundante del Espíritu Santo. Ya estaba con la Virgen quien le enviaba su ángel y el Señor se anticipó a su enviado. No pudo ser contenido en un lugar, Aquel que está en todas partes; de donde sigue: "El Señor es contigo".
San Agustín, en el serm. de Nativit. Dom. 4
Más que contigo, El está en tu corazón, se forma en tu seno, llena tu espíritu, llena tu vientre.
Griego
Este es el complemento de toda la embajada: el Verbo de Dios como Esposo que se une de una manera superior a la razón, como engendrando El mismo y siendo engendrado, adaptó a sí mismo toda la naturaleza humana. Al final se pone como complemento perfectísimo: "Bendita eres entre las mujeres", a saber, una sola entre todas las mujeres. Para que también sean bendecidas en ti las mujeres como los hombres serán bendecidos en tu Hijo, o más bien en los dos unos y otros. Porque así como por medio de una mujer y un hombre entraron en el mundo el pecado y la tristeza, así ahora por una mujer y por un hombre vuelven la bendición y la alegría, y se derraman sobre todos.
San Ambrosio
Conoced a la Virgen por la vergüenza, porque se turbó, pues sigue: "Y cuando ella esto oyó, se turbó". Temblar es propio de las vírgenes, y el sobresaltarse cuando se acerca un hombre y temer todo trato de los hombres. Aprended, vírgenes, a evitar toda licencia de palabras. María se conturbaba hasta de la salutación del ángel.
Griego
Como ella estaba acostumbrada a aquella clase de apariciones, el Evangelista no atribuye la turbación a lo que ve, sino a lo que oye, diciendo: "Se turbó con las palabras de él". Considerad el pudor y la prudencia de la Virgen y su alma, al mismo tiempo que su voz. Oída la alegre noticia, examinó lo que se le había dicho y no resiste abiertamente por incredulidad, ni se somete al punto por ligereza, evitando a la vez la ligereza de Eva y la resistencia de Zacarías. Por esto continúa: "Y pensaba qué salutación sería ésta", no la concepción. Porque todavía ignoraba la profundidad del misterio. ¿Mas la salutación es por ventura libidinosa, como dirigida por un hombre a una Virgen? ¿Es divina, puesto que se hace mención de Dios, diciendo: "El Señor es contigo"?
San Ambrosio
Admiraba también la nueva fórmula de salutación, que nunca se había oído hasta entonces, pues estaba reservada solamente para María.
Orígenes
Si María hubiese conocido que se había hecho una salutación semejante a algún otro -como que conocía perfectamente el concepto de la ley- nunca se hubiese asustado ante ésta como si fuese extranjera.

Lc 1, 30-33
Y el Angel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: he aquí que concebirás en tu seno y parirás un hijo y llamarás su nombre Jesús. Este será grande y se llamará Hijo del Altísimo, y le dará al Señor Dios el trono de David, su Padre: y reinará en la casa de Jacob por siempre, y no tendrá fin su reino". (vv. 30-33)
Beda
Como había visto que la Virgen se había turbado con aquella salutación no acostumbrada, la llama por su nombre, como si la conociese más familiarmente, y le dice que no debe temer. Por ello se añade: "Y el Angel le dijo: No temas, María".
Griego
Como si dijese: No he venido a engañarte, sino más bien a dar la absolución del engaño. No he venido a robarte tu virginidad inviolable, sino a preparar tu seno para el autor y el defensor de la pureza. No soy ministro de la serpiente, sino enviado del que aplasta la serpiente. Vengo a contratar esponsales, no a maquinar asechanzas. Así, pues, no la dejó atormentarse con alarmantes consideraciones, a fin de no ser juzgado como ministro infiel de su negociación.
Crisóstomo
Quien merece gracia delante de Dios, nada tiene que temer; así, prosigue: "Hallaste gracia delante de Dios". ¿Cómo puede encontrar esta gracia cualquiera que sea, sino por medio de la humildad? Pues Dios da la gracia a los humildes ( Stgo 4; 1Pe 5).
Griego
La Virgen encontró gracia delante de Dios porque, adornando su propia alma con el brillo de la pureza, preparó al Señor una habitación agradable. Y no sólo conservó inviolable la virginidad, sino que también custodió su conciencia inmaculada.
Orígenes
Muchos habían encontrado gracia antes que ella; y por lo mismo añade lo que es propio de este caso, diciendo: "He aquí que concebirás en tu seno".
Griego
La palabra "he aquí" denota la prontitud y la presencia, insinuando con dicha palabra que la concepción se había celebrado al punto.
Severo de Antioquía
Dice: "concebirás en tu seno" para demostrar que el Señor toma carne del mismo seno virginal y de nuestra sustancia. Vino, pues, el Verbo Divino a limpiar la naturaleza humana, el parto y el origen de nuestra generación. Por eso, sin pecado y sin concurso de hombre, es concebido en carne y llevado en el vientre nueve meses como nosotros.
San Gregorio Niseno
Y como acontece especialmente que es concebido el Divino Espíritu y ella da a luz al Espíritu de salvación, según anunciara el profeta, el ángel añade: "Y dará a luz un Hijo".
San Ambrosio
No todos son como María, que cuando conciben al Verbo del Espíritu Santo, lo dan a luz. Hay de aquellos que abortan al Verbo antes de dar a luz ( Lc 22), y hay de aquellos que tienen a Cristo en su seno pero que todavía no lo han formado.
San Gregorio Niseno, Orat. in diem Nat. Domini
Como la expectación del parto infunde temor a las mujeres, el anuncio de un parto dulce apaga esa aprehensión de temor cuando se dice: "Y llamarás su nombre Jesús". La venida del Salvador es el alejamiento de todo temor.
Beda
La palabra Jesús quiere decir Salvador o saludable.
Griego
Dice, pues: "Tú lo llamarás". No el padre, porque carece de padre en cuanto a la generación humana, así como carece de madre respecto de la generación divina.
San Cirilo, de fidei ad Theod
Este nombre fue impuesto de nuevo al Verbo Divino, y convenía a la natividad de su carne, según aquello del Profeta: "Serás llamado con un nombre nuevo, que la boca del Señor te dará" ( Is 62).
Griego
Mas como este nombre le es común con el sucesor de Moisés ( Jos 1), insinuando el ángel que no será semejante a aquél, añade: "Este será grande".
San Ambrosio
Se ha dicho también respecto de San Juan que sería grande. Pero aquél fue grande como hombre y Este es grande como Dios. Porque la virtud de Dios se difunde ampliamente, así como la grandeza de la sustancia no varía con el tiempo.
Orígenes
Considerad, pues, la grandeza del Salvador, cómo se extiende por todo el orbe. Subid a los cielos, y veréis cómo llena los espacios celestes. Bajad con el pensamiento a los abismos y veréis que allí ha descendido también. Y cuando hayáis visto todo esto, comprenderéis también el cumplimiento de estas palabras: "Este será grande".
Griego
Ni la asunción de la carne humilla la grandeza de la divinidad, sino que más bien se sublima la humildad de la carne. Por ello sigue: "Y se llamará Hijo del Altísimo". No eres tú quien le impones el nombre, sino que será llamado. ¿Por quién sino por su Padre consustancial? Nadie conoce al Hijo sino el Padre ( Mt 11,27). Quien tiene conocimiento infalible del Engendrado es el único verdadero intérprete, respecto de la imposición del nombre del Hijo; por quien se dice: "Este es mi hijo muy amado". ( Mt 17,5) Existe desde la eternidad, aunque ahora para nuestra inteligencia se manifiesta su nombre. Y por esto dice "será llamado", no "será hecho" ni "será engendrado", porque ya antes de los siglos era consustancial al Padre. Concebirás, pues, a Este, serás su Madre. Tu vientre virginal contendrá a Aquel que el espacio del cielo no puede contener.
San Juan Crisóstomo
Acaso parecerá a algunos enorme -o indecente- que Dios habite un cuerpo. ¿Mas por ventura el sol, cuyo cuerpo es sensible, mancha su propia pureza a cualquier parte que envíe sus rayos? Pues con mucha más razón el Sol de justicia, tomando un cuerpo purísimo de las entrañas de la Virgen, no sólo no se manchó sino que antes, por el contrario, santificó más a la Madre.
Griego
Y para recordar a la Virgen los profetas, añade: "Y le dará el Señor Dios el trono de David,...". Para que se sepa con claridad que el que había de nacer de Virgen era el mismo Cristo que los profetas prometieron que nacería de la descendencia de David.
San Cirilo, contra Juliano, 8
Sin embargo, el cuerpo purísimo de Jesucristo no procede de José, aunque descendía de la misma línea de parentesco que la Virgen, de la cual el Unigénito del Padre tomó la forma humana.
San Basilio, epistola 2,36
El Señor no se sienta en el trono material de David, puesto que el reino judío había pasado a Herodes. Pero llama trono de David a aquel en que se sienta el Señor para gobernar un reino indisoluble. Por ello sigue: "Y reinará en la casa de Jacob".
Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, 7
Llama aquí casa de Jacob a todos aquéllos del número de los judíos que creyeron en El. Porque como dice San Pablo ( Rom 9,6), no todos los que pertenecen a Israel son israelitas; sino solamente se consideran como pertenecientes a Israel los que son hijos de promisión.
Beda
O llama casa de Jacob a toda la Iglesia. Esta, o bien ha nacido de buena raíz, o bien, siendo un olivo silvestre, fue injerto por medio de la fe en una oliva buena ( Rom 11).
Griego
Sólo Dios puede reinar eternamente. Por esto sucede que aunque se diga que toma el trono de David por la encarnación, en cuanto Dios es reconocido como Rey eterno. Prosigue: "Y su reino no tendrá fin". No sólo en cuanto Dios, sino también en cuanto hombre. Y al presente reina sobre muchos y finalmente reinará sobre todos porque todas las cosas le están sometidas ( 1Cor 15).
Beda
Que deje ya Nestorio de decir que el hombre sólo ha nacido de la Virgen y que éste no ha sido recibido por el Verbo de Dios en unidad de persona. Cuando dice que el mismo que tiene por padre a David será llamado "Hijo del Altísimo", demuestra la unidad de persona de Cristo en dos naturalezas. No emplea el ángel palabras que se refieran al tiempo futuro, como dicen algunos herejes, que creen que Jesucristo no existió antes que María, sino que en una sola persona el Hombre-Dios recibe el nombre de Hijo.

Lc 1, 34-35
dijo María al Angel: "¿Cómo se hará esto, porque no conozco varón?" Y respondiendo el Angel, le dijo: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y te hará sombra la virtud del Altísimo. Y por eso el fruto santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios". (vv. 34-35)
San Ambrosio
Ni María debió rehusar de creer al ángel, ni usurpar temerariamente las cosas divinas. Por eso se dice: "Dijo María al ángel: ¿Cómo se hará esto?" Esta respuesta fue más oportuna que la del sacerdote. Esta dice: "¿Cómo se hará esto?" y aquél dijo: "¿Cómo podré saber esto?". Aquél se niega a creer y parece como que busca otro motivo que confirme su fe, éste no duda que debe hacerse, puesto que pregunta cómo se hará. María había leído ( Is 7,14): "He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo" y, por tanto, creyó que iba a suceder. Pero no había oído antes el cómo había de suceder. No se había revelado -ni aun al Profeta- cómo aquéllo se había de llevar a cabo. Tan gran misterio debía ser proclamado, no por la boca de un hombre, sino por la de un ángel.
San Gregorio Niseno, Orat. in diem Nat. Christi
Considerad también las palabras de la purísima Virgen. El ángel le anuncia el parto; pero ella insiste en su virginidad creyendo que ésta podría mancharse con sólo el aspecto de un ángel. Por eso dice: "Porque no conozco varón".
San Basilio, epistola 2, 35
El conocimiento se entiende de muchas maneras. Se llama conocimiento la sabiduría de nuestro Señor; también la noticia de su grandeza; el cumplimiento de sus mandatos; los caminos que conducen a El y la unión nupcial, como aquí se entiende.
San Gregorio Niseno, Orat. in diem Nat. Christi
Estas palabras de la Virgen son indicio de aquellas que encerraba en el secreto de su inteligencia. Porque si hubiese querido desposarse con José a fin de tener cópula, ¿por qué razón había de admirarse cuando se le hablase de concepción, puesto que esperaría ser madre un día según la ley de la naturaleza? Mas como su cuerpo, ofrecido a Dios como una hostia sagrada, debía conservarse inviolable, dice: "Puesto que no conozco varón". Como diciendo: Aun cuando tú seas un ángel, sin embargo, como no conozco varón, esto parece imposible. ¿Cómo, pues, seré madre si no tengo marido? A José sólo lo conozco como esposo.
Griego
Mas considerad cómo el ángel deshace la duda a la Virgen y le explica su misión inmaculada y el parto inefable. Pues sigue: "El Angel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti,...".
San Juan Crisóstomo, homiliae, in Gen., 49
Como si dijese: No te fijes en el orden natural cuando se trata de cosas que traspasan y superan el orden de la naturaleza. Tú dices: "¿Cómo se hará esto, puesto que no conozco varón?" Pues por lo mismo que no conoces varón sucederá esto, porque si hubieras conocido varón, no serías considerada digna de este misterio. No porque el matrimonio sea malo, sino porque la virginidad es más perfecta. Convenía, pues, que el Señor de todos participase con nosotros en el nacimiento y se distinguiese en él. Tuvo de común entre nosotros el nacer del vientre de una mujer y nos superó naciendo sin que aquélla se uniese a un hombre.
San Gregorio Niseno, Orat. in diem Nat. Christi
¡Cuán bienaventurado aquel cuerpo que por la exuberante pureza de la Virgen María se vinculó a sí mismo el don del alma! En cada uno de los demás, apenas el alma sincera conseguirá la presencia del Espíritu Santo; mas ahora la carne resulta ser la mansión del Divino Espíritu.
San Gregorio Niseno, Orat. in diem Nat. Christi
El verdadero Legislador fabricó nuevamente de nuestra tierra las tablas de la naturaleza que la culpa había roto, creando -sin unión carnal- el cuerpo que toma su divinidad y que esculpe el dedo divino, a saber, el Espíritu Santo que viene sobre la Virgen.
San Gregorio Niseno, lib. De Vita Moysis
Además: "La virtud del Altísimo te hará sombra". La virtud del Rey altísimo es Cristo, formado en la Virgen por la venida del Espíritu Santo.
San Gregorio Magno, Moralia 10,18
Por las palabras: "Te hará sombra", se significan las dos naturalezas de Dios encarnado. Pues la sombra se hace con la luz y con el cuerpo. El Señor es la luz por su divinidad. Y como la luz incorpórea había de tomar cuerpo en las entrañas de la Virgen, oportunamente se dice que la virtud del Altísimo le haría sombra, esto es, en ti el cuerpo de la humanidad recibirá la luz incorpórea de la divinidad. Se dice también esto a María por el dulce consuelo dado por el cielo. 
Beda
No concebirás, pues, en virtud de la obra de un hombre sino que concebirás por virtud del Espíritu Santo, de quien serás llena. No se darán en ti los ardores de la concupiscencia, puesto que el Espíritu Santo te hará sombra.
San Gregorio Niseno, Orat. in diem Nat. Christi
O dice: "Te hará sombra" porque, así como la sombra de un cuerpo toma su forma de lo que está delante de ella, así los signos de la divinidad del Hijo de Dios brillarán con el milagro de su generación. Así como en nosotros se observa cierta virtud vivificante en la materia corpórea con la que se forma el hombre, así en la Virgen, la virtud del Altísimo, por medio del Espíritu Santo vivificante, tomó de un cuerpo virginal materia de carne inherente al cuerpo para formar un hombre nuevo. Por lo cual sigue: "Por eso, lo que nacerá de ti,...".
San Atanasio, Epistola at Epictetum
Profesamos que el cuerpo tomado de la materia de la naturaleza humana existe verdaderamente; y que es el mismo -según la naturaleza- que nuestro cuerpo. María es, pues, nuestra hermana, puesto que todos descendemos de Adán.
San Basilio, lib.de Spiritu Sancto, 5
De donde San Pablo dice: Envió Dios a su Hijo nacido, no por medio de una mujer, sino de mujer ( Gál 4,4). Porque si dijese que por medio de una mujer, podía entenderse que se refería a un concepto transitorio de natividad. Pero como dice que nació de mujer, manifiesta la comunidad de la naturaleza del Engendrado respecto de la Madre.
San Gregorio Magno, Moralia 18, 34
A diferencia de nuestra santidad, se asegura singularmente que Jesucristo nacerá Santo. Pues nosotros, aunque nos hagamos santos, no nacemos tales, sino constreñidos por la condición de una naturaleza culpable, pudiendo decir con el profeta: "He aquí que he sido concebido en pecado,..." ( Sal 50). Aquél verdaderamente ha nacido el sólo Santo, que no ha sido concebido de unión carnal alguna; que no -como neciamente creen los herejes- es uno en la humanidad y otro en la divinidad de modo que siendo un simple hombre concebido, luego Dios hubiera asumido su cuerpo. Sino que, anunciando el ángel y viniendo el Espíritu Santo, Verbo al punto en el seno, es decir, al instante es Verbo carne dentro del vientre; de donde sigue: "Será llamado,...".
Teofilacto
Considerad cómo el ángel menciona a la Virgen toda la Santa Trinidad. Nombra al Espíritu Santo, el Poder, esto es al Hijo y al Altísimo, ciertamente el Padre.

Lc 1, 36-38
"Y he aquí que Isabel, tu pariente, también ella ha concebido un hijo en su vejez. Este es el sexto mes a ella, que es llamada la estéril, porque no hay cosa imposible para Dios". Y dijo María: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". Y se retiró el Angel de ella. (vv. 36-38)
San Juan Crisóstomo, homiliae in Gen., 49
Como lo que se ha dicho superaba a lo que la Virgen podía comprender, el ángel habló de cosas humildes, para persuadirla por medio de cosas sensibles, y por ello le dice: "Y he aquí que Isabel, tu parienta". Observa la prudencia de Gabriel. No le recuerda a Sara, ni a Rebeca, ni a Raquel, porque estos ejemplos eran ya antiguos, sino que cita un hecho reciente para robustecer su inteligencia. Y por esto hace mención de la edad, cuando dice: "También ella ha concebido un hijo en su vejez", dando a entender su incapacidad natural. Prosigue: "Y está en el sexto mes". No anunció desde el principio el embarazo de Isabel, sino después de transcurridos seis meses, a fin de que la hinchazón del vientre sirviese de prueba.
San Gregorio Nacianceno, carm. de gen. Christi, 18
Pero alguno preguntará: ¿En qué sentido se refiere Jesucristo a David? María, en efecto, desciende de la sangre de Aarón, porque el ángel dice que es prima de Isabel. Mas esto sucedió por disposición divina, para que la estirpe regia se enlazase con la descendencia sacerdotal, a fin de que Cristo, que es Rey y Sacerdote a la vez, naciese de las dos, según la carne. Se lee también en el Exodo ( Ex 6,13), que Aarón, primer sacerdote según la ley, se casó con Isabel, de la tribu de Judá, hija de Aminadab. Y admiremos la economía santísima del Espíritu Santo cuando ordena que la esposa de Zacarías se llame Isabel, recordándonos aquella otra Isabel que se casó con Aarón.
Beda
Así pues, recibe el ejemplo de la anciana estéril no porque haya desconfiado de que una virgen pueda dar a luz, sino para que comprenda que para Dios todo es posible, aun cuando parezca contrario al orden de la naturaleza. Por esto sigue: "Porque no hay cosa alguna imposible para Dios".
San Juan Crisóstomo
Pues como El es el Señor de la naturaleza, puede todo lo que quiere, puesto que hace y dispone todas las cosas gobernando las riendas de la vida y de la muerte.
San Agustín, contra Faustum, 26,5
Si alguno dice: si Dios es omnipotente, que haga que no suceda lo que ya ha sucedido, no se da cuenta que lo que está diciendo es: que haga que aquellas cosas que son verdaderas, sean verdaderas y falsas a la vez. El puede hacer que no exista algo que antes existía, como cuando alguno que empieza a existir cuando nace, deja de existir muriendo. Pero ¿quién dirá: que haga que no sea aquello que ya no existe? Pues, todo lo que ha pasado, ya no existe. Si puede hacerse algo de ello, aún hay materia de la cual puede hacerse. Y si hay materia, ¿cómo puede decirse que ya ha pasado? Así, aquello que dijimos que ha sido, en realidad no es. Pero es verdad aquello que ha sido, porque lo verdadero no está en la cosa que ya no es, sino en nuestra sentencia sobre ella. Dios no puede hacer que esta sentencia sea falsa. No llamamos a Dios omnipotente en este sentido, según el cual creamos que El también puede morir. Aquél se llama con toda propiedad el sólo Omnipotente que verdaderamente existe y de quien únicamente procede todo lo que es.
San Ambrosio
Ved la humildad de la Virgen, ved su devoción. Prosigue, pues: "Y dijo María: He aquí la sierva del Señor". Se llama sierva la que es elegida como Madre, y no se enorgullece con una promesa tan inesperada. Porque la que había de dar a luz al manso y al humilde, debió ella misma manifestarse humilde. Llamándose también a sí misma sierva, no se apropió la prerrogativa de una gracia tan especial, porque hacía lo que se le mandaba. Por ello sigue: "Hágase en mí según tu palabra". Tienes el obsequio, ves el voto. "He aquí la sierva del Señor", es su disposición a cumplir con su oficio. "Hágase en mí según tu palabra", es el deseo que concibe.
Eusebio
Cada uno celebrará a su manera las palabras de la Virgen. El uno admirará su constancia, el otro la prontitud de su obediencia; éste que no se dejó seducir por las promesas de un arcángel, espléndidas y sublimes; el otro que no ha excedido la medida en su resistencia, sino que ha evitado igualmente la ligereza de Eva y la obstinación de Zacarías. Yo no admiro menos lo profundo de su humildad.
San Gregorio, Moralia 18, 34
Por un misterio profundo, a causa de su concepción santa y su parto inefable, la misma Virgen fue Sierva del Señor y Madre, según la verdad de las dos naturalezas.
Beda
Recibido el consentimiento de la Virgen, el ángel regresó inmediatamente al cielo, de donde prosigue: "Y el ángel se separó de ella".
Eusebio

No sólo pidiendo lo que deseaba, sino admirándose estupefacto de la forma virginal y de la plenitud de la virtud. 

Domingo de Ramos o Segundo Domingo de Pasión

Amados hermanos en Nuestro Señor Jesucristo:
Entramos en la semana mayor, la Semana Santa, la semana más solemne del año. Con ella nos adentramos en el misterio de la Pasión, de la derrota y de la muerte de Nuestro Señor que escandalizó a los apóstoles y que escandaliza al mundo. Un Dios que muere en el patíbulo es un misterio, ya que murió como hombre porque como Dios, como Divinidad, no podía morir. Por tanto, en el cuerpo inanimado, mal llamado cadáver, no podía haber putrefacción. Pero en su cuerpo, por estar unido a la Persona Divina, allí estaba su divinidad, aunque no el alma humana que se separó del cuerpo; aunque estuviera muerto permanecía allí su divinidad; ese es un misterio de fe.

El misterio de la Santa Misa que reproduce y separa, bajo la doble consagración, el cuerpo de la sangre, es el centro de la religión, del culto de la fe católica y por esto es tan combatida por Satanás.Porque si él venció naturalmente a Nuestro Señor, Nuestro Señor a su vez lo derrotó a él sobrenaturalmente; ese es el gran misterio católico y de la Iglesia, que así como Nuestro Señor fue derrotado naturalmente y venció sobrenaturalmente, lo mismo le ocurrirá a la Iglesia, a la que hoy vemos derrotada ante el mundo y ante el poder del mundo, pero esa es una derrota natural.

La victoria será sobrenatural, una victoria de la fe. No es una victoria de conquista, del mesianismo material, de combate material, como querían y quieren los judíos y muchos católicos que reducen la religión a sus ambiciones políticas; otra cosa es que la política esté subordinada a la religión, a la Iglesia; pero, ¿cuántos no hacen apostolado en nombre de la política y no en nombre de Cristo? Cosa que es un grave error.

Nuestro Señor se anonadó, pero no como interpretan muchos sacerdotes que de teología poco saben: que Nuestro Señor se anonadó por el hecho de encarnarse; eso es una estupidez. El anonadamiento no está en el hecho de encamarse, porque en el hecho de encamarse está justamente la grandeza de Dios, que sin dejar de ser Dios asume la naturaleza humana; el anonadamiento consiste en tomar una naturaleza humana en la cual Él interrumpe la participación de la gloria divina, para ser apto al sufrimiento y a la muerte.

En eso está el anonadamiento, en no asumir esa naturaleza gloriosa por el contacto de la naturaleza divina; esa es la diferencia. Se anonadó, haciéndose siervo, súbdito del sufrimiento y de la muerte para redimirnos; porque si Él no obstaculiza esa participación de la gloria de su divinidad en el cuerpo de naturaleza humana que Él tomó, no hubiera podido morir en la Cruz, no hubiera habido pasión por nuestra redención, para rescatarnos con un precio. Y tal precio fue el de su sangre y la sangre es muerte, la efusión de la sangre es la muerte, representa la muerte.

En la Santa Misa hay la efusión de la sangre sacramentalmente, sacrificio incruento, no cruento. Y es en la consagración del cáliz donde se hace mención de la efusión, del derramamiento de la sangre y no en la del pan y por eso dice Santo Tomás que eso era esencial a la consagración. Si nos atenemos a la opinión de Santo Tomás la nueva misa es nválida, porque adulteró esa fórmula de la consagración de la sangre al adulterar las palabras que expresaban la efusión; adulteración que consiste en cambiar "muchos" por "todos"; así de simple y de sencillo como es la verdad, sin vericuetos, pero desgraciadamente hay poca teología en el clero y vemos que si falta la luz de la ciencia divina, tal como es la teología, viene la repercusión, ya que un seminario, lugar de formación del clero, no es para pasársela jugando al fútbol sino para estudiar, para poder después aclarar y enseñar a los fieles, y defenderlos ante la crisis teológica y religiosa.

En esa efusión de la sangre que Nuestro Señor derramó por todos, pero que Él sabía que no todos se iban a beneficiar. Viendo que la eficacia no era para todos, sino que intervenía el libre albedrío, por la libertad del hombre, dijo: "Por vosotros y por muchos", y no por vosotros y por todos, ahí está la gran diferencia existente; hay otras que no voy a mencionar, bástenos por ahora ésa.

Nuestro Señor se anonadó, pero también resucitó por su propio poder y Él nos pide que le sigamos en esa muerte y esa muerte nosotros la pasamos sacramentalmente por el bautismo, que es una muerte sacramental y una resurrección también sacramental y sobrenatural del nuevo hombre. Estimados hermanos, la vida católica cristiana en desarrollar la gracia recibida en el bautismo desarrollo consiste la santidad, como lo hace ver San Luis María Grignion de Montfort.

Pidamos a Nuestra Señora que podamos llevar esa vida sobrenatural basada en la fe y en la gracia que recibimos en el bautismo; que se desarrolle plenamente en nosotros y cuando esto ocurra, después de muchos sacrificios, abnegaciones y renuncias, habremos llegado a la verdadera santidad.

BASILIO MERAMO PBRO.
8 de abril de 2001